Cuando jugué con Cafú

La Copa América no da tregua. Entonces, para los periodistas que estamos afectados a su cobertura, es muy difícil encontrar un espacio para el relax.

Entre nota y nota, al menos, pudimos hacernos un tiempito para jugar al fútbol. La invitación fue de Adidas, la marca que viste a Colombia, que organizó el campeonato ‘Predator’ con las principales figuras del medio. A todos aquellos que tuvimos la posibilidad de asistir, nos vistieron de los pies a la cabeza como auténticos futbolistas. Todos recibimos un bolso con la indumentaria, que nos esperaba en el vestuario con un cartel que lucía nuestros nombres. Había entusiasmo en los hombres de prensa

Claro que más tarde hubo que salir a la cancha de ‘La Quinta del Fútbol’, ubicada en San Miguel, a las afueras de Buenos Aires. Y allí, más de uno que se la pasa criticando a los jugadores, pasó vergüenza. Este enviado de El Espectador no fue la excepción. Y aunque empezó volando de palo a palo y sostuvo el cero durante el primer tiempo, nada pudo hacer en el segundo, cuando el equipo rival se reforzó con… ¡Cafú! Sí, aquel lateral espectacular, campeón con Brasil en el Mundial 94 y 2002, estaba enfrente, con una camiseta blanca y azul y la pegada de siempre. Eso sí, tuvo piedad con este portero. No pateó al arco. Pero la movió de acá para allá y el partido terminó 3-0 a favor de su equipo, claro.

En la otra cancha, el que hacía delicias con la pelota era Enzo Francescoli, símbolo uruguayo, con una casaca roja. Y también estuvo Leo Rodríguez, campeón de América en 1991 y 1993 con la selección argentina. Fue un lindo respiro en medio del arduo trabajo. Aunque me hayan hecho tres goles, claro.