Cuando Santos no es factor de unidad

El presidente Santos instala hoy en Bogotá el Congreso Nacional de la Confederación Nacional de Trabajo. Para la Central Unitaria de Trabajadores su presencia en un evento de este tipo será importante siempre y cuando se planteen respuestas a la problemática laboral del país.

Teniendo como telón de fondo los compromisos que en materia de protección de sindicalistas y de los derechos laborales se asumieron por parte del presidente Juan Manuel Santos con el gobierno de Estados Unidos para impulsar la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país, la Confederación General del Trabajo (CGT), una de las organizaciones sindicales más fuertes de Colombia, realiza desde hoy en Bogotá su Congreso Nacional, que en su instalación contará con  la presencia del Primer Mandatario.

Y es precisamente la presencia del Jefe de Estado en una convención sindical de este tipo la ratificación de esa nueva era de relaciones entre Gobierno y clase trabajadora, algo que no se vio durante los ocho años de mandato de Álvaro Uribe Vélez. De hecho, desde el mismo nombramiento de Angelino Garzón como su fórmula vicepresidencial, Santos comenzó a mostrar las intenciones de que lo que se buscaba era un acercamiento con los sindicatos, previendo quizás lo que se vendría frente a los norteamericanos y la negociación del TLC.  
  
“El Presidente instalará el Congreso, al que asistirán más de 2.000 delegados de diferentes partes del país. Es un encuentro en el que estará representado el grueso del país: campesinos, indígenas, afros, obreros, empresarios, etc. Vamos a tener comisiones temáticas en el que se va a discutir desde la explotación laboral infantil hasta políticas de productividad y desarrollo. La CGT invitó al presidente Santos y él muy amablemente aceptó. Este hecho demuestra que hay una actitud de diálogo y acercamiento con los sindicatos”, dice Julio Roberto Gómez, presidente de la CGT y de quien se dice es hombre cercano al vicepresidente Garzón, hasta el punto de que su nombre ha sonado para el Ministerio de Trabajo, una vez éste sea creado de nuevo.

Para el politólogo de la Universidad Nacional, Alejo Vargas, la presencia de Santos en la convención sindical refleja el talante distinto del nuevo Gobierno en lo que tiene que ver con las fuerzas sociales y políticas: “El gobierno de Uribe sólo se reunía con empresarios, pero en el  pasado, con Pastrana, Samper y Gaviria, eso se daba y es lógico en una democracia que el Presidente se reúna con sectores gremiales de la sociedad”.

Sin embargo, para Tarsicio Mora, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), otra de las organizaciones sindicales más fuertes en Colombia, el problema no es de asistencia sino la trascendencia para la temática laboral en cuanto a la presencia del más alto funcionario del Gobierno. “Respetamos la autonomía de la CGT, pero una cosa es su congreso y otra el TLC. Ese es un evento que tiene la temática propia de la central y no tiene nada que ver con el Tratado de Libre Comercio. Creo que cualquier cosa que se haga para garantizar soluciones a los conflictos laborales es bienvenida, pero habrá que ver a qué acuerdos y qué compromisos se llega. Hay que pasar de los actos formales  a actos de fondo”, enfatizó.

Es claro que si bien el Primer Mandatario propende por mantener estrechos lazos con las organizaciones sindicales, entre estas existe cierto distanciamiento y puntos de vista encontrados frente a la manera de llevar esas relaciones con el Gobierno.

Desde la campaña, la CUT nunca compartió que algunos de los máximos dirigentes de la CGT respaldaran al candidato Santos, más concretamente Gómez. Por eso, la presencia del Jefe de Estado en la instalación del congreso de la organización obrera es vista por muchos como un simple acto de agradecimiento a ese apoyo.

“Estamos de acuerdo con que el Presidente vaya a instalar el Congreso, pero no creemos que eso  sea un hecho como tal. Nosotros le entregamos nuestra agenda sindical al Gobierno y en ella tocamos temas trascendentes para el mundo laboral. Si el Gobierno en ese evento lanza unas respuestas a la problemática laboral, eso sí sería un acercamiento contundente”, agrega Mora. Serán tres días en los que la CGT estará abordando su agenda. El vicepresidente Angelino Garzón será el encargado de clausurar el evento, el próximo jueves.

Lo cierto es que la “unidad” que tanto promulga Juan Manuel Santos parece que no incluye, al menos por ahora, a las organizaciones sindicales, al menos en cuanto a la CUT y la CGT se refiere. 
 

 

últimas noticias