De la euforia al recato

Los resultados del referendo que pretende reformar la justicia en Ecuador se conocerán en al menos dos días. Después de que el presidente Rafael Correa celebrara su victoria, el panorama aún no está claro.

El sábado, a Rafael Correa se le vio eufórico por el que sería un nuevo triunfo de su gobierno, casi acostumbrado al apoyo popular en un momento en el que la popularidad de presidente se acerca al 65% según los sondeos. Correa celebraba por el aparente triunfo abrumador del “Sí” en las 10 preguntas que conforman un referendo para reformar, fundamentalmente, el sistema de justicia del país.

Craso error, dice ahora la oposición. Las conjeturas triunfalistas de Correa se basaron en un sondeo realizado a boca de urna por la encuestadora Santiago Pérez, que a pocas horas del cierre de los comicios daban una buena noticia al gobierno: el triunfo del “Sí” estaba asegurado con una cifra cercana al 65% de los votos. No obstante, el conteo que tiene en marcha el Consejo Nacional Electoral, no respalda las cifras entregadas por la encuestadora. De hecho, aunque la mayoría sigue estando con el “Sí” en cada una de las 10 preguntas, la diferencia es tan ajustada que en este momento no sería desacertado decir, cuando falta por escrutar casi el 60% de los sufragios, que hay un empate técnico y que ninguna de las 10 preguntas cuenta con la mayoría absoluta a favor del Ejecutivo.

La voz del gobierno permanece en silencio ahora, a la espera de que los resultados terminen por esclarecer el camino. No así la de los opositores, entre ellas la del expresidente Lucio Gutiérrez, que tildan a la firma Santiago Pérez de querer favorecer descaradamente al oficialismo, e incluso, no dudan en cuestionar la legitimidad de la reforma propuesta en 2008 que le da a Correa la posibilidad de ser reelecto. En este momento, quienes celebran, están del lado de la oposición: “Este resultado no solo es fruto de nuestro trabajo, sino también es fruto de los errores del Presidente”, afirma para el diario El Comercio, Fernando Vega, ex constituyente de Ecuador.

Los diez puntos que el referendo pretende reformar:

-Extensión de los plazos de caducidad de la medida de prisión preventiva. El gobierno argumenta que con esta medida pueden evitarse “trampas” jurídicas para exonerar a los culpables.

-Medidas sustitutivas a la prisión para delitos leves. La reforma busca que solo se acojan a medidas diferentes a la prisión  quienes cometan delitos considerados leves.
 

-Prohibición para la banca y medios de comunicación de tener acción en otros campos diferentes al financiero y comunicacional. De este modo se pretende evitar conflictos de intereses en el desarrollo de sus labores.

-Establecimiento de un Consejo de la Judicatura de transición que sea útil para afrontar la crisis judicial en el país. Este organismo estaría conformado  por un miembro designado por el Ejecutivo, otro por el Legislativo y otro por la Función de Transparencia y Control Social. La comisión funcionará por 18 meses.

-Modificación del Consejo de la Judicatura, que hasta ahora está compuesto por 9 miembros, para hacer más efectiva la administración del sistema de justicia.

-Tipificación del delito de “enriquecimiento injustificado” para combatir la corrupción.

-Prohibición de los juegos de azar, casinos o salas de juego, de acuerdo con la jurisdicción regional (cada cantón decide si adopta la medida, no es de aplicación nacional).
-Prohibición de que en espectáculos públicos se asesinen animales, de acuerdo con jurisdicción regional.

-Establecimiento de un Consejo de Regulación para los medios de comunicación que controle y sancione los mensajes de violencia, explícitamente sexuales o discriminatorios.

-Que se convierta en delito el hecho de que los empleadores no tengan afiliados a sus trabajadores a seguridad social.
 

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