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hace 12 horas

"Debemos repensar el desarrollo"

El presidente del simposio que reunió a 20 Premios Nobel para hacer un juicio simbólico a la humanidad habló sobre el veredicto.

En lo que ya se conoce como el “Memorándum de Estocolmo”, 20 premios Nobel concluyen que la Tierra entró en una nueva era, “el antropoceno”, influida por la actividad humana, y recomendaron una serie de acciones urgentes “para que los dirigentes y las sociedades sean servidores más activos del planeta en beneficio de las generaciones futuras".

El Nobel de Química Mario Molina, el laureado en Economía Amartya Sen y la Nobel de Literatura Nadine Gordimer figuran entre los firmantes del documento.

Johan Rockström, de la Real Academia Sueca de Ciencias y quien ofició como anfitrión de la inusual reunión, habló con El Espectador.

¿Se cumplió el propósito inicial de la reunión de los Nobel?

Fue una muy buena reunión entre veinte laureados del Nobel, científicos y creadores de políticas públicas. Teníamos el enorme reto de pensar cómo transformar el mundo para que llegue a una sustentabilidad global. Fue un diálogo científico, pero también tenía como base generar un memorando para los líderes mundiales.

¿Y cuáles fueron las principales conclusiones?

En primer lugar, éste fue un juicio simbólico a la humanidad en el que se trataron cuatro temas. El primero: el hecho de empezar una era tecnológica obliga a la humanidad a cambiar en una escala global. El segundo: estamos cruzando varios puntos de quiebre catastróficos que tendrán enormes consecuencias. Tercero: necesitamos reinventar nuestros sistemas de energía, comida y economía. Y por último, la evidencia sugiere que es un hecho que se puede lograr esta transformación hacia la sustentabilidad. El jurado falló a favor de la primera declaración. De la segunda afirmó que la ciencia aún no es conclusiva, pero que definitivamente estos puntos de quiebre sí pueden tener consecuencias terribles. Del tercero y cuarto argumento votaron a favor y concluyeron que debemos repensar el desarrollo.

Considerando que provienen de áreas tan distintas, ¿fue difícil tener a todos estos expertos juntos?

Funcionó muy bien, claramente había posiciones muy distintas, pero hubo una buena conversación política.

¿En qué puntos estuvieron divididos?

Hubo varios. El tema del crecimiento poblacional y si se debía o no controlar el paso en el que crecía la población. También hubo una división en la cuestión de los dos grados de enfriamiento que se han propuesto como meta. Algunos pensaban que no era suficiente. El otro punto álgido tuvo que ver con la creación de una entidad internacional similar a la ONU. En lo que estuvieron de acuerdo es que se necesita una nueva entidad de desarrollo internacional.

¿Qué va a pasar con el memorando?

Se irá en un viaje internacional para que pueda ser consultado por los líderes del mundo antes de que se lleve a cabo la próxima Cumbre de Río, en junio de 2012.