Del afán no queda sino el cansancio

La ola invernal le ha puesto un nuevo reto al gobierno de Juan Manuel Santos: La descongestión en las cámaras legislativas para tramitar de forma ágil el Plan Nacional de Desarrollo que contempla partidas para enfrentar la crisis.

Todo indica que el desastre natural que enfrenta el país a causa del invierno ha modificado la carta de ruta que el gobierno de Juan Manuel Santos tenía demarcada para el período legislativo que se extenderá hasta junio. Las más de tres millones de víctimas y la crisis en infraestructura que han traído las lluvias hace agua los planes del Gobierno y ha desatado un tremendo afán en el Congreso de la República.

La Cámara de Representantes tiene tres de los proyectos más importantes para la administración Santos sobre la mesa de la plenaria. El Plan Nacional de Desarrollo tiene plazo hasta el sábado para ser aprobado. De lo contrario se hundirá y se llevaría consigo las partidas presupuestales y los planes de manejo de emergencias que están contemplados en esta iniciativa.  Además, es prioridad para el Gobierno el trámite del acto legislativo de Sostenibilidad Fiscal, pues aún le falta su curso en el Senado y sólo tiene dos meses para que sea discutido y aprobado.

Mientras tanto, el Estatuto Anticorrupción, ya en último debate para pasar a conciliación y con cerca de 70 artículos aprobados en plenaria, amenaza con convertirse en una pelea campal debido a los desacuerdos entre los parlamentarios sobre puntos como la financiación de campañas electorales por parte de contratista y la prohibición para que familiares de congresistas aspiren a cargos de elección popular, entre otros. Hay quienes dicen que lo más preocupante es que la necesidad de evacuar rápidamente esta iniciativa podría implicar un estudio superficial de su articulado.

Para el representante a la Cámara del Polo Democrático Germán Navas Talero, el Gobierno no se preparó para la legislatura que corre y no presentó los proyectos con tiempo suficiente. Para él, un claro ejemplo es el Proyecto de Ley de Inteligencia y Contrainteligencia, aprobado hoy en la Comisión Primera de la Cámara, el cual apenas se conoció la semana pasada y tiene sólo dos meses para ser aprobado. “El Gobierno está presionando a su grupo de parlamentarios –muchos de ellos nuevos- para que le aprueben todas sus iniciativas sin discusión. El Congreso ha perdido una de sus funciones más importantes que son los debates de control político por convertirse en una fábrica de leyes”, enfatizó Navas Talero.

Sin embargo, Carlos Alberto Zuluaga, presidente de la Cámara, asegura que las iniciativas clave para el gobierno Santos van de acuerdo al cronograma y que tendrán el tiempo suficiente para ser estudiadas. “El Plan Nacional de Desarrollo y La ley de Sostenibilidad Fiscal son prioritarias para el Ejecutivo y para el país. Estoy seguro de que a más tardar el jueves serán aprobados por el pleno de la Cámara”, afirmó. En cuanto al afán que le ha imprimido el Gobierno a estas dos iniciativas, el representante antioqueño afirmó que “es lógico el afán porque estos proyectos tienen unos términos constitucionales y la Cámara no va a ser quien los hunda”.

El tiempo corre, del cielo truena y bien se puede decir que hoy por hoy la Cámara de Representantes es la que tiene la llave del éxito del mandato Santos. Y aunque algunas voces se oponen a la premura que le ha imprimido el Gobierno a la agenda legislativa, argumentando que busca la aprobación de los proyectos de ley a manera de “pupitrazo”, otros parlamentarios creen que esto es cuestión de honor, de cumplimento y responsabilidad con un gobierno que se hace llamar de Unidad Nacional.