Destituido juez de Paz que ejercía estando condenado a prisión

Gozaba de libertad condicional debido al monto de la pena en su contra.

Con destitución e inhabilidad en el ejercicio de funciones  fue sancionado el juez de Paz de la Comuna Octava de Villavicencio, Meta, Alirio Benito, quien se encontraba ocupando el cargo en mementos en que pagaba una condena de 21 meses de cárcel, Según lo determinó la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura.


Según la sentencia, con ponencia del vicepresidente de la Sala, Ovidio Claros Polanco, el condenado aducía haberse abstenido de declarar impedimentos en su contra porque siempre creyó en la injusticia de la sanción penal y se mostró presto para colaborar con su comunidad.


Benito había sido hallado culpable del delito de abuso de confianza, por cuanto debía advertir la inhabilidad que se cernía sobre sí para ejercer el cargo que le fue confiado por parte de la Justicia y no lo hizo.


“El ejercicio del cargo de Juez de Paz es compatible con el desempeño de cargos públicos, de donde necesariamente debe decirse que si bien no es un servidor público, no lo es menos que se trata de un particular con una relación especial de sujeción con el Estado, al estar investido transitoriamente de la facultad de administrar justicia como servicio público esencial”, sostuvo la Sala Disciplinaria.


Para la Judicatura era claro que el destituido juez de Paz era plenamente conciente de que su omisión lo llevaba a incurrir en una violación al Código Disciplinario, por cuanto su actuación fue dolosa.


“Siendo la Administración de Justicia el ejercicio de un servicio a la sociedad, esencial e imprescindible, el incumplimiento de los deberes y obligaciones que lo constituyen afecta negativa y directamente su prestación, lesionando indiscutiblemente la imagen de la justicia, pues la afrenta no sólo es contra uno de los pilares del Estado Social de Derecho sino también contra los usuarios de este servicio”, concluye la sentencia.