Deudores de la salud

Las EPS y el Gobierno les deben $3,7 billones a las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS). Caprecom tiene la mayor cuenta.

La deuda que las EPS del régimen contributivo y subsidiado, los entes territoriales y el Fosyga tienen con las clínicas y hospitales suma cerca de $3,7 billones. Esta fue la conclusión de un estudio detallado que realizó durante los últimos seis meses la asociación que agrupa a estas Instituciones Prestadoras de Salud (IPS).

El puesto número uno en el escalafón de los deudores lo ocupan las EPS del régimen contributivo, con una cuenta por pagar de $1,3 billones (concentran el 34,7% del total de la deuda). En la segunda casilla están las EPS del subsidiado ($888.009 millones, el 23,9% de la cartera) y en tercer lugar se encuentra el Estado, que incluye entes territoriales y el Fosyga ($615.000 millones, el 16,5%).

Para detallar más la problemática, la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas puntualizó que en el régimen contributivo la mayor deudora es la Nueva EPS (entidad de carácter mixto, con un monto de $358.547 millones, de los cuales el 42,3% es cartera morosa). En el subsidiado el primer puesto se lo lleva Caprecom (con $237.434).

También el Estado se encuentra en deuda con las IPS, así: el Fosyga tiene una cuenta de $113. 382 millones y los entes territoriales de $409.552 millones (los mayores deudores son Antioquia y Bogotá).

“Hay que dividir el grupo de los deudores en dos —explica el presidente de la Asociación, Juan Carlos Giraldo—: los que tienen con qué pagar y no pagan, y los que no tienen dinero y entonces no pueden pagar. En este último grupo están, por ejemplo, muchas entidades territoriales a las que no les está entrando suficiente plata para cubrir a los usuarios del subsidiado. Pero los que más nos preocupan son los del primer grupo”.

Giraldo reitera, además, una teoría que ha sostenido la Asociación: “Antes de salir a buscar plata nueva, hay que preguntarnos qué se está haciendo con la plata que hay hoy. Nuestro mensaje es: ojo con el uso de los recursos que están siendo usados para otras cosas”.

El miércoles pasado fue Acemi (la Asociación que agrupa a las EPS) la que denunció públicamente que su patrimonio está representado “en su gran mayoría en cuentas por cobrar al Fosyga, buena parte de las cuales se encuentran glosadas”. Es decir, las EPS justifican las deudas que tienen porque el Estado (a través del Fosyga) les debe. También ha salido el Gobierno a decir que el Fosyga está desfinanciado por los recobros desproporcionados de las EPS. Un círculo vicioso que, parece, no tiene fin.

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