Diarios de motocicletas

El ideal común de reducir un 10% las emisiones de material particulado que producen estos vehículos, tiene en aprietos a sus 39.000 usuarios. Advierten que la medida "exportará" contaminación a otros municipios.

Las despedidas definitivas nunca son fáciles, mucho menos si se trata de una pérdida que afectará los ingresos económicos. Ese es el caso de cerca de 39 mil bogotanos que a diario recorren la ciudad en motocicletas de dos tiempos y que a partir de septiembre tendrán que dejarlas para siempre. La restricción es una de las medidas de la Secretaría de Ambiente Distrital para reducir la contaminación en la capital.

El dilema no es sencillo. Este tipo de motocicletas es altamente contaminante, puesto que producen al año cerca de 143 toneladas de polvo, hollín y humo, y mucho más ruido que otro tipo de motocicletas. Pero al mismo tiempo, cuando quedan tres meses para la restricción definitiva, crece la incertidumbre de los conductores, que no saben cómo van a reemplazar los vehículos.

Según Juan Antonio Nieto, secretario de Ambiente Distrital, el anuncio no los toma por sorpresa, porque estaba advertido desde abril de 2009, cuando a través del Decreto 035 de 2009, ese despacho prohibió la matrícula para esta clase de motocicletas y advirtió que en dos años serian suspendidas definitivamente.

Que se acerque la hora final, tiene bastante preocupados a los conductores. A diario en Bogotá se hacen 65.127 viajes en moto y de acuerdo con la Secretaría de Movilidad, mientras que en servicio público un viaje promedio por la ciudad puede tardar 64 minutos, en motocicleta se reduce a 26 minutos, lo que hace que cada vez más bogotanos prefieran este medio de transporte. En 2002 había 16.397 motos matriculadas y en 2010 la cifra pasó a 205.000, incluidas las de dos tiempos. Sólo en 2010 entraron a la ciudad 41.820 motos nuevas.

La decisión está enmarcada dentro del Plan Decenal de Descontaminación, que busca mejorar la calidad ambiental de Bogotá, que hoy es la tercera ciudad más contaminada de Latinoamérica, después de Ciudad de México y Santiago de Chile.

Sin ninguna posibilidad de dar marcha atrás, algunas ensambladoras han empezado a recibir las motocicletas en parte de pago para ser reemplazadas por vehículos de cuatro tiempos y la Secretaría de Ambiente adelanta algunos acuerdos con el sector privado para que los propietarios tengan mayores facilidades a la hora de cambiar su motocicleta.

Sin embargo, para el concejal Andrés Felipe Arbeláez, del partido Mira, era posible mejorar las condiciones ambientales de la capital sin afectar a los propietarios. Según el cabildante, se podrían implementar catalizadores para disminuir los gases tóxicos, como actualmente se hace en países como Argentina y la India. La respuesta de Nieto al respecto es contundente: “No podemos hacer una pelea tibia por el medio ambiente”.

William Alfaro Aldana, gerente del sector automotor de Fenalco de Bogotá, reconoce que la restricción perjudica a muchos bogotanos que tienen su trabajo atado a la motocicleta. Según el último estudio sociodemográfico de los usuarios de motos en Colombia, adelantado por el Comité de Ensambladoras de Motos Japonesas, el 79% de los usuarios de motos en Bogotá son empleados y el 46% devengan de 1 a 3 salarios mínimos.

Pero no sólo preocupa la suerte de los propietarios. Aldana advierte que también se verán perjudicados los comerciantes de repuestos para estas motos. Y en el tema ambiental el temor radica en que, al ser Bogotá la primera ciudad en implementar la medida, lo más seguro es que las motos que tendrán que salir de sus calles terminen en los municipios vecinos o las ciudades en las que todavía no opera la medida. “El tema ambiental no se soluciona mucho, porque si estaban contaminando aquí, van a contaminar en otro lado”, asegura Aldana.

Por ahora, mientas los conductores reemplazan su medio de transporte, tendrán restricción en la circulación de lunes a sábado entre las 6:00 y las 10:00 a.m. y desde las 5:00 hasta las 8:00 p.m., y desde el 3 de junio, los que incumplan la medida tendrán que pagar una multa de $267.800.

A partir del primero de septiembre estas motos tendrán que salir paulatinamente de las calles de acuerdo con su modelo (ver gráfico) hasta julio de 2012, cuando será totalmente prohibida en Bogotá la circulación de cualquier motocicleta propulsada por un motor de dos tiempos.

 

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