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hace 1 hora

Diva sin domesticar

La protagonista de la exitosa serie juvenil de Disney Channel ‘Hannah Montana’ adelanta la gira ‘Corazón gitano’, un recorrido especial por América Latina.

Su voz es casi tan famosa como su imagen. Esa esbelta figura que comenzó a destacarse hace cinco años con su participación en la serie de Disney Channel Hannah Montana ha logrado revolucionar el espectro de los medios de comunicación en Occidente, pero sin duda no habría logrado tal cometido si no hubiera contado con el respaldo de un registro sonoro propio que la hace única e irrepetible.

Cuando se presentó al casting para integrar el proyecto audiovisual sobre una joven que además de su vida cotidiana debe afrontar los avatares de ser una rockstar con identidad secreta, lo hizo pensando en que la tendrían en cuenta, si acaso, para personificar a la mejor amiga de la protagonista. Incluso, así se lo hicieron saber los productores al culminar su primera audición. Sin embargo, ya con la calma de una segunda mirada reposada, se dieron cuenta de que la fuerza interpretativa de esa niña de once años llamada Miley Ray Cyrus no estaba en su físico, sino en una dimensión no palpable, sólo audible.

Una era la chica tímida que repetía de manera obediente las indicaciones que le daban, y otra muy distinta era la adolescente que lograba una entonación perfecta y marcaba con acento de su natal Nashville (Tenneessee) los parlamentos sugeridos. Con este aspecto identificado, los productores se la jugaron de lleno por ella y pensaron que para representar el rol de la mejor amiga podrían hallar cerca de mil niñas, pero que una adolescente con las características de Cyrus sería difícil de encontrar. Dejaron a un lado las contemplaciones de su físico en pleno desarrollo y se inclinaron por la magia melodiosa de una voz.

Y ese encanto se ratificó un tiempo después con el estreno de la primera temporada de la reconocida serie norteamericana, en la que hace las veces de Miley Stewart. Atrás quedaron entonces apariciones fugaces con sus personajes de Kylie en el proyecto audiovisual Doc y de Ruthie en Big Fish de Tim Burton. En la actualidad pocos se atreven a recordar que antes de Hanna Montana hubo algo para Cyrus. Y pueden tener razón porque lo que ha venido después ha estado marcado por la condición mediática de un personaje que marca la agenda mundial de niños y adolescentes.

Álbumes que respaldan cada temporada de uno de los productos estrellas de Disney Channel, tres registros musicales Meet Miley Cyrus (Encuentra a Miley Cyrus, 2007), Breakout (Rompimiento, 2008) y Can't be tamed (No puedo ser domesticada, 2010), así como su colaboración en la película Bolt, en la que le aporta la voz a Penny, confirman el talento de esta joven cuyo nombre salió del apodo ‘Smiley’, dada su tendencia a reírse de todo cuando era bebé.

Su relevancia en la banda sonora del filme animado le abrió la posibilidad de llegarle a un público más adulto y desde entonces, tanto su imagen como su voz han cambiado. Pero Cyrus no ha perdido su nicho, simplemente lo amplió y además de abordar los temas infantiles y juveniles de siempre, se ha ocupado de opinar sobre la actualidad política, cultural y económica.

“He eliminado mi cuenta de Twitter porque dije allí que creía en el matrimonio gay, pues todos deben tener el derecho de amarnos unos a otros, y debido a ello tengo cartas de odio diciéndome que soy una mala persona”, comentó hace poco Miley Cyrus, quien a lo largo de su carrera artística ha contado con el respaldo de la actriz Dolly Parton, su madrina desde que comenzó a destacarse en los medios de comunicación.

Detrás de esta diva juvenil hay todo un grupo de profesionales que se encargan de su dieta, de sus peinados y hasta de instruirla en materia cultural para que conozca un poco más del lugar que visita. Sin embargo, lo más importante es que detrás de esa figura está su voz.

Coliseo Cubierto El Campín, a partir de las 6 p.m. Tel. 593 6300