Dos caras de un 'hackeo'

El escándalo generado por el ataque informático realizado contra la Registraduría Nacional, en el que estarían involucrados el DAS, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional, generó un enfrentamiento entre el registrador Carlos Ariel Sánchez y el director de la Policía, general Óscar Naranjo.

Fue Naranjo quien afirmó que el colapso de la plataforma tecnológica de la Registraduría se debió a que “hubo una debilidad evidente, pública y patética de una página que debió estar preparada para que los ciudadanos entraran buscando información, y ahora se quiera afirmar que la Policía fue responsable”.

Frente a esta acusación, el registrador manifestó su inconformidad con las explicaciones y dijo: “Desde un comienzo la empresa que manejó los sistemas de información pudo detectar direcciones I.P. desde donde se hizo el ataque. Nosotros no señalamos a nadie, son las pruebas. Pedimos que la Fiscalía actúe para la salud de la Registraduría y de la democracia”.

Llama la atención que mientras el general Naranjo rechaza la posibilidad de que se tratara de un ataque informático, un mes después de las elecciones, el entonces fiscal Guillermo Mendoza reconoció que hubo un ataque de hackers. Conclusión a la que también llegaron la Contraloría y la Procuraduría, que también abrió investigación contra los agentes de la Dijín Juvenal Caicedo y William Armando Carrillo por tratar de decomisar equipos de la Registraduría sin orden judicial.

Naranjo explicó que no se trató de un hackeo, sino de “un tema técnico, que es cuando un computador hace un requerimiento a una página y esa página no le da acceso inmediato, el sistema de manera automática sigue replicando”.

El Espectador consultó a un experto en cibercrimen y evidencias digitales sobre la explicación, y le restó validez al señalar que “el servidor de la Registraduría no estaba hecho para admitir un replique, porque el ‘Fireware’ lo habría rechazado”. Dijo que si los computadores de la Policía estaban prestando el servicio de información a los ciudadanos, ¿cómo se puede explicar que se hayan realizado más de 230 mil clics después de las 4 de la tarde?

Al margen de la polémica, en la que los organismos de control e investigación han afirmado que sí hubo un ataque informático, y Naranjo argumenta lo contrario, la última palabra la dictará la Fiscalía.