EE.UU. destaca evolución en derechos humanos en Colombia

El informe señala que el Gobierno de Santos fortaleció las relaciones con la sociedad civil y los defensores de los derechos humanos.

La situación de derechos humanos en Colombia registró "mejoras notables" en 2010, gracias a las medidas del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, aunque continuaron "algunas" amenazas contra sindicalistas y defensores de derechos humanos, informó el Departamento de Estado de EE.UU.

El informe anual del Departamento de Estado sobre los derechos humanos en el mundo destaca que el Gobierno de Santos, que asumió el poder en agosto pasado, "fortaleció las relaciones con la sociedad civil y los defensores de los derechos humanos".

Entre otras medidas, el informe destaca el proyecto de Ley de Víctimas, aun a debate en el Parlamento colombiano, que establece compensaciones económicas y tiene un capítulo expresamente dedicado a la devolución de tierras cuya propiedad fue arrebatada a consecuencia del conflicto armado.

Además, las ejecuciones extrajudiciales "disminuyeron sustancialmente en 2008 y 2009, y varios oficiales militares de alto rango fueron condenados por abusos a los derechos humanos", se señala en el apartado de 59 páginas dedicado a Colombia.

Sin embargo, "algunos abusos a los derechos humanos continuaron, como algunas amenazas contra defensores de derechos humanos y sindicalistas", señaló el Departamento de Estado, en el informe remitido al Congreso de EE.UU.

Pero el Ministerio de Defensa comenzó a implementar un acuerdo con el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas para "mejorar la adhesión a los derechos humanos", indica el análisis.

El Departamento de Estado reparte palos por igual tanto a los grupos guerrilleros Farc y el Eln, como a nuevos grupos armados ilegales, a los que atribuyó una serie de abusos de los derechos humanos.

El informe responsabilizó a las Farc y al Eln por abusos como asesinatos políticos, asesinatos de funcionarios locales y miembros de las fuerzas del orden, amplio uso de minas antipersonas, secuestros y desapariciones forzadas.

También los culpó por "masivos" desplazamientos forzosos; soborno e intimidación de jueces, fiscales y testigos; atropello de los derechos a la privacidad de los ciudadanos; restricciones sobre la libertad de movimiento; reclutamiento forzoso de niños soldados, y ataques contra activistas de derechos humanos.

Los dos grupos guerrilleros también cometieron violencia contra las mujeres, violándolas y obligándolas a tener abortos, además de acoso, intimidación y asesinato de maestros y sindicalistas, según el Departamento de Estado.

Pero nuevos grupos armados ilegales, compuestos en parte por desmovilizados de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), cometieron exactamente los mismos abusos que la guerrilla.

El informe fue divulgado un día después de que los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Colombia, Juan Manuel Santos, aprobaran un plan de acción para mejorar la situación de derechos humanos en ese país, como vía para destrabar el Tratado de Libre Comercio (TLC), que está estancado desde hace casi cinco años.

En una rueda de prensa, Santos reiteró ayer el compromiso de su Gobierno por proteger a "poblaciones vulnerables" y por el cumplimiento de todas las medidas contenidas en el plan de acción.