EE.UU. dijo que presidente de Ecuador tiene "inmadurez emocional"

Según Wikileaks, ese estado llevaba a Rafael Correa a tomar decisiones como la expulsión de dos diplomáticos estadounidenses en 2009.

Estados Unidos veía en el presidente de Ecuador, Rafael Correa, una "inmadurez emocional" que lo llevaba a tomar decisiones como la expulsión de dos diplomáticos estadounidenses en 2009, según un cable de la embajada de ese país en Quito revelado por el sitio WikiLeaks.

"La presión, combinada con la inmadurez emocional de Correa y su obsesión por la protección de la soberanía (...), probablemente le llevaron a reaccionar precipitadamente, sin preocuparse de las consecuencias", señala el mensaje fechado en agosto de 2009 y publicado este domingo por el diario El Universo.

El reporte aludía a la expulsión de Armando Astorga y Marck Sullivan, a quienes el mandatario socialista acusó de entrometerse en asuntos internos.

Sullivan, además, fue catalogado por el presidente Correa como el jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Ecuador.

A fines de febrero de 2009, la embajada analizó las "explosiones de Correa", mencionando su hipersensibilidad, las preocupaciones por los comicios generales de abril de ese año y su deseo de distraer la atención de un escándalo por supuestos nexos de miembros del gobierno con narcotraficantes, indicó El Universo.

Estos cables se conocen luego de que el pasado martes Correa expulsara a la embajadora estadounidense, Heather Hodges, tras la filtración por WikiLeaks de otro mensaje que afirma que él nombró en 2008 a un jefe de la Policía a sabiendas de que era corrupto para poder manipularlo.

En respuesta, Washington expulsó dos días después al embajador ecuatoriano, Luis Gallegos.

El Universo agregó que la legación diplomática también cuestionó la actitud de Correa, que "ataca a Estados Unidos en público y se porta simpático en privado", aunque sin denotar un sentimiento antiestadounidense.

Asimismo, los reportes de la embajada identificaban coincidencias ideológicas entre el presidente ecuatoriano y su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez, aclarando que las decisiones de Correa solían ser pragmáticas al consultar la realidad y dinámica de su país.