EE.UU. renueva alerta de viaje a México por la violencia y el crimen organizado

Señaló que más de 15.000 personas fueron asesinadas en 2010 en crímenes relacionados con la narcoviolencia.

El Gobierno estadounidense renovó este viernes la alerta de viaje a México por el "serio riesgo" que supone para sus ciudadanos la violencia y el crimen organizado.


El Departamento de Estado señaló el un comunicado que pese al esfuerzo del Gobierno mexicano para intensificar el combate de las organizaciones criminales, más de 15.000 personas fueron asesinadas en 2010 en crímenes relacionados con la narcoviolencia.


Estas cifras son dos tercios superiores a las registradas en 2009 y, si bien, según el Departamento la mayoría de fallecidos son personas relacionadas con el crimen organizado "también han sido asesinadas personas inocentes, policías, jueces y militares".


El Gobierno estadounidense hace especial hincapié en no viajar a los estados de Tamaulipas y Michoacán, y partes de los estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí y Jalisco.


Estados Unidos señala que en las zonas turísticas no hay el mismo nivel de criminalidad que en las regiones fronterizas y en las áreas de las rutas del tráfico de drogas, pero advierte a sus ciudadanos que es "imperativo" que conozcan los "riesgos" de viajar a México.


El número de ciudadanos estadounidenses asesinados en México aumentó de los 35 registrados en 2007 a los 111 contabilizados en 2010.


La violencia en las carreteras y autopistas es "especialmente alta" en las zonas de la frontera norte, tanto de día como de noche, con especial incidencia en vías secundarias, por lo que el Gobierno estadounidense impuso restricciones de viajes a sus funcionarios.


El Departamento señaló que la mayoría de la violencia relacionada con el narcotráfico se produce en la frontera, en el norte de Baja California, Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, donde en éstos dos últimos "ha incrementado dramáticamente la violencia en los últimos dos años".


Ciudad Juárez, que tiene el índice más alto de asesinatos en México y en 2010 registró 3.100 muertos, continúa siendo una ciudad de "especial preocupación" para el Gobierno estadounidense.


Más de un tercio de los estadounidenses asesinados en México en 2010 murieron en ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Tijuana, además advierten del peligro de los secuestros y los robos en plena carretera.


Estados Unidos también advierte de las batallas que se producen entre grupos criminales en Baja California, sobre todo en ciudades como Tijuana, en las que pueden resultar heridos los transeúntes.


Asimismo, alertó que Nogales y el norte de Sonora es una vía principal del tráfico de drogas y personas y puede ser "extremadamente peligrosa" para los viajeros.


En cuanto al área de Durango, Coahuila y Zacatecas, se ha convertido en una zona "notablemente peligrosa e insegura", en la que ha aumentado la violencia y los funcionarios estadounidense tienen restringidos los viajes a Durango y Gómez Palacio.


La violencia y la inseguridad en Monterrey "continúa elevada" y los secuestros han aumentado, mientras que la policía local y las patrullas privadas "no tienen la capacidad para tener a los criminales o responder con efectividad a los incidentes de seguridad".


Los funcionarios estadounidenses también tienen el acceso restringido a Tamaulipas, por el aumento de los robos y secuestros en los que los criminales bloquean las carreteras por sorpresa, tanto de día como de noche, a veces con intercambio de disparos con las fuerzas militares desplegadas en la región.


En Sinaloa continúa la preocupación por ser la sede del principal cartel de droga del país, así como en Michoacán donde se asienta la red criminal "La Familia".