EE.UU. sospechó que Chávez ayudó a desestabilizar a Lució Gutiérrez

Así lo revela un cable de Wikileaksrevelado por el diario El Universo.

La embajada de Estados Unidos sospechó en 2005 que el presidente venezolano, Hugo Chávez, ayudó a desestabilizar al Gobierno del ecuatoriano Lucio Gutiérrez, derrocado en abril de ese año, según un cable filtrado por WikiLeaks.

Según ese cable, la embajada de EE.UU. en Quito trató de convencer a Gutiérrez para que no visitara Caracas ni estableciera lazos con Chávez o que, si al final iba a esa capital, persuadirle para que se reuniera con grupos de oposición y de la sociedad civil venezolana.

Asimismo, sostiene de una presunta financiación del Gobierno de Venezuela para formar a ecuatorianos como guerrilleros en Venezuela y advirtió de la creación en Ecuador de grupos parecidos a los Círculos Bolivarianos de Chávez, aupados por entonces colaboradores de Gutiérrez.

Según el cable publicado por El Universo, la embajada "alertó a Washington de una serie de actividades impulsadas por Venezuela con el fin de desestabilizar al Gobierno de Lucio Gutiérrez; entre ellas se incluía el entrenamiento de guerrilleros ecuatorianos en ese país".

Además, en el cable calificado como "Secreto", del 5 de abril del 2005, se señala que "la influencia" de Chávez en Ecuador "es leve pero creciente".

Asimismo, la información describe una antipatía entre Gutiérrez y Chávez, por la "manipulación maquiavélica de las relaciones personales por parte de este último", razón por la cual el ecuatoriano "prefería mantenerse alejado de su influencia, consciente de que eso alarmaría a Washington".

Apunta como supuestos aliados de Chávez en Ecuador al "movimiento indígena y la izquierda tradicional, no tanto por una afinidad personal con 'el déspota bolivariano', sino por su discurso antiimperialista y antigringo".

Fuentes de la sede diplomática informaron de "un mosaico peligroso", supuestamente formado por Venezuela, la guerrilla colombiana de las FARC, cubanos, terroristas locales y grupos políticos de extrema izquierda.

"Aunque no son un conjunto coherente, la campaña de subversión naciente merece nuestra atención", reseña el cable difundido por el rotativo ecuatoriano, que desde hace dos semanas ha publicado otros mensajes filtrados por WikiLeaks, a los que ha tenido acceso.

Uno de ellos, aparecido en el diario español El País, en el que se advertía de una generalizada corrupción en la Policía ecuatoriana supuestamente solapada por el actual presidente Rafael Correa, generó un "impasse" diplomático entre los dos países.

Ecuador declaró "persona non grata" y conminó a salir del país a la exembajadora Heather Hodges, medida replicada por Washington, que expulsó al exembajador ecuatoriano Luis Gallegos.

El último cable de la saga difundida por El Universo señala: "Lo peor, dicen, es que la embajada cree que dinero del Gobierno venezolano financió el entrenamiento de guerrilleros ecuatorianos en Venezuela".

Los diplomáticos estadounidenses, según ese mensaje, "citan los esfuerzos de Napoleón Villa, cuñado de Gutiérrez, para establecer grupos parecidos de los Círculos Bolivarianos que funcionaban en Venezuela y mencionan al exministro Patricio Acosta, un asiduo visitante de Caracas, quien públicamente reconoció sus reuniones con las FARC antes de la campaña presidencial del 2002".

"No obstante -añade la información-, estadounidenses decían que, 'felizmente, ya no eran hombres fuertes'" Villa y Acosta en el Gobierno de Gutiérrez, que comenzó el 15 de abril de 2003 y terminó en medio de crecientes protestas populares el 20 de abril de 2005.

El cable destaca que "los altos mandos militares de Ecuador no veían con agrado la politización de sus homólogos venezolanos, pues consideraban que había el riesgo de desestabilizar a la región".

Finalmente, la información de El Universo dice que "el canibalismo político y la inestabilidad general juegan a favor de Chávez", según el cable de 2005.

"La principal preocupación de la embajada, reseñada en dos cables de fines de marzo (29441 y 29636) era convencer a Gutiérrez de no visitar Caracas ni de estrechar lazos con Chávez. O por último, si lo hacía, persuadirle para que también se reuniera con los grupos de oposición y la sociedad civil venezolana", señala.