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hace 1 hora

El 'ace' bajo la manga

María Fernanda Herazo, María Camila Buitrago y Diana Monsalve, las futuras raquetas del tenis femenino.

Corajudo, luchador, soñador, y sobre todo talentoso, son los calificativos de los que se adueñó el equipo femenino Sub-14 de Colombia que, tras el Suramericano realizado en Medellín, está labrando su camino hacia la élite internacional del tenis juvenil, gracias a la obtención de un cupo al Mundial de la categoría en República Checa. 

María Fernanda Herazo, María Camila Buitrago y Diana Monsalve, tres pequeñas guerreras capitaneadas por Edwin Movilla, han representado a Colombia con decoro y ahora esperan sacar su ‘ace’ bajo la manga y traer para el país el título orbital. Las tres colombianas lograron anticipadamente uno de los dos cupos mundialistas, tras ganar sus primeras tres series ante las selecciones de Venezuela, Chile y Bolivia.

Primer ‘ace’

Diana Monsalve, nació en Cúcuta y aunque este año no tuvo el mejor desempeño en la Gira Cosat (Confederación Suramericana de Tenis), al ocupar la casilla número 48 (sólo jugó dos de 11 paradas) es la dos de la categoría del país. Hoy, la pupila del extenista Mauricio Hadad, es la menos experimentada del grupo, pues a diferencia de sus compañeras, esta es su primera temporada en la categoría.

Segundo ‘ace’

María Fernanda, zurda y barranquillera, además, en este 2011, tendrá el reto de representar a Colombia —como la uno de Suramérica— en la gira europea, que comienza el primero de julio en varios países del Viejo Continente.

Tercer ‘ace’

María Camila, quindiana, también estará presente en la gira europea, tras finalizar en el quinto puesto del continente (sólo clasifican 6 de 133).

Las dos Marías, dos verdaderas embajadoras del país, que más bien parecen una, pues además son pareja de dobles (la número uno del continente), viven juntas en Barranquilla y son dirigidas por un mismo entrenador, Edwin Movilla.

 “Desde este año, que decidimos que parara un tiempo el colegio, se queda en Barranquilla para entrenar con María Fernanda. En el juego se entienden de maravilla, de hecho ya han ganado cinco títulos Cosat este año”, asegura el padre de María Camila, Juan Carlos, quien define a su hija con el calificativo “guerrera”.

De la misma forma describen quienes ven jugar a María Fernanda: luchadora, virtud que aprendió cuando jugaba fútbol. Siempre salía de su casa, en Soledad, a las 4 de la mañana para llegar a entrenar a las canchas de cemento de la Liga del Atlántico.

Y además de ser combativas, ambas tienen algo en común: el motor y el apoyo de sus padres. A estas dos perlas que se escaparon de la mina, les enseñaron a creer y soñar.

Y para contribuir a que esa ilusión —la de meterse en el Top 100— se cristalice, está el capitán Edwin Movilla, su ‘padre’ adoptivo en la cancha. “Entrenamos juntos seis horas al día, nos esforzamos al máximo para encontrar su mejor nivel. El gran objetivo que nos trazamos se logró y estamos felices de clasificar al Mundial”, explicó el capitán del barco.

El año pasado Movilla, quien lleva 18 años siendo entrenador, también clasificó con la selección nacional al Mundial, pero el resultado no fue lo esperado. El equipo, integrado por María Paulina Pérez, Paula Pérez y María Fernanda Herazo, finalizó de último (puesto 16).

“Nos encontramos con un tenis distinto, que no conocíamos. Pero ahora sí vamos con más argumentos y creo que nos traeremos algo de allá”, dice Movilla. Su experiencia, más la de sus tres jugadoras —el mejor equipo del continente— promete buenos resultados desde ya, en el torneo que se disputará del 7 al 12 de agosto.