El adiós a 'News of the World'

El dueño del tabloide llegó a Londres para tomar las riendas de la crisis.

La despedida no podía ser de otra forma. Desde muy temprano millones de británicos se abalanzaron a los puntos de venta para hacerse con uno de los cinco millones de ejemplares del último número del periódico News of The World, el 8.674 de sus 168 años de historia. El tabloide sensacionalista más popular del Reino Unido, con una tirada anual de 2,6 millones de ejemplares, le dijo “Gracias y adiós” a sus lectores en su portada.

El diario —propiedad de News International, conglomerado mediático del magnate Rupert Murdoch— se despidió con una disculpa por el escándalo en el que se le acusa de haber interceptado los teléfonos de políticos, celebridades, víctimas de asesinato y hasta familiares de soldados muertos en Irak con el fin de obtener primicias.

“Simplemente, perdimos el rumbo”, explicó el periódico en su último editorial, en el que señaló que pese a los “altos estándares” que exigía a sus empleados, “ahora somos dolorosamente conscientes de que durante un periodo de varios años hasta 2006 algunos de los que trabajaron para nosotros, o en nuestro nombre, vergonzosamente no alcanzaron esos estándares”. Sin embargo, el editorial no identifica quiénes fueron responsables. Una tarea que deberá emprender la justicia británica, que el viernes pasado detuvo al exdirector del periódico y antiguo jefe de prensa del primer ministro David Cameron.

Con el objetivo de evitar que el escándalo perjudique al resto de sus operaciones en el Reino Unido y de paso darle un espaldarazo a su hijo, James, quien dirige News International, el propio Rupert Murdoch llegó en la mañana a Londres. El propósito no es otro que impedir que el escándalo tumbe o posponga la compra de la totalidad de BSkyB, el mayor proveedor de televisión paga en el Reino Unido por parte de su grupo, que actualmente posee el 39% de la compañía.

En declaraciones a la BBC, el líder laborista británico, Ed Miliband, instó al gobierno de David Cameron a frenar el proceso hasta que la Policía resuelva el caso de las interceptaciones ilegales. “La idea de que se le permita obtener una participación del cien por ciento a esta organización, que ha estado implicada en esas prácticas terribles, sin que se haya completado la investigación judicial, no le va a sentar muy bien a los ciudadanos”, declaró.