El agro busca redención

Aunque la agricultura no creció en 2010, la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) aspira a que el sector crezca 1,5% este año, pese a la falta de inversión y la poca rentabilidad.

Aunque el sector agropecuario del país se estancó en 2010, las esperanzas de crecimiento no están perdidas del todo. Hasta ahora el campo está intentando reponerse de la ruina que le causó el invierno a finales del año pasado y comienzos de 2011.


Las flaquezas en materia de inversión para el sector, sumadas a la poca rentabilidad y problemas de demanda, serán determinantes para el progreso del agro en lo que resta de este año, de acuerdo con las estimaciones de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC).


Pese a las promesas del Gobierno para redimir el campo y ponerlo a producir a la altura de una despensa mundial, el presidente de SAC, Rafael Mejía López, prevé que el crecimiento del sector   este año sea de entre el 1 y el 1,5%. “El campo se mantiene para venderlo. La maquinaria, para cuatro o cinco hectáreas, no se trae”, señaló.


El alza pronunciada en el costo del combustible y los elevados costos del transporte se han transmitido directamente al productor, opina Mejía, para quien el último resultado del Índice de Precios al Consumidor (IPC) resultó menor de lo esperado.


Los arroceros, aparte de las preocupaciones que han manifestado por problemas de orden público y por inundaciones en las zonas donde se cultiva el cereal, ven el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos como una amenaza para el sector.


Rafael Hernández, presidente de Fedearroz, señaló que esto significa “abrir las puertas a cambio de nada” y reiteró que el agro ha sido el “comodín” para otros sectores durante la negociación del acuerdo comercial. En cuanto a crecimiento, prevé que el área cultivada del cereal aumente cerca de 40.000 hectáreas en lo que resta de este año.


Además agregó que ante el TLC con Estados Unidos el gremio arrocero tenía la esperanza de que Agro Ingreso Seguro le diera una mano, aunque manifestó: “No sabemos qué va a pasar. La filosofía era para compensar los daños que pudiera causar el TLC”.


El decano de la Facultad de Economía de la Universidad Central, Diego Otero, apunta que las claves que darían oxígeno al agro están en darle un giro a la infraestructura, aumentar la inversión en investigación y poner en marcha una verdadera política industrial.


Palma para formalizar empleo


Un estudio revelado por la Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo (Fedesarrollo) e Iquartil, reveló que el trabajo en el cultivo de palma en Colombia da ingresos superiores en 20% a los trabajadores en comparación con otras áreas del agro.


Según la investigación, del sector palmero viven 48.000 trabajadores, de los cuales más de 28.000 son contratados de manera directa y 16.300 están bajo el modelo de cooperativas de trabajo asociado. Cerca del 60% de empleados asociados al cultivo de la palma tienen contrato de trabajo directo.


Asimismo, los trabajadores de  este  sector  tienen mejores niveles de vida, según el presidente ejecutivo de Fedepalma, Jens Mesa Dishington, quien aseguró que “los resultados muestran que aquellos hogares que están en la actividad tienen alrededor de 20 puntos más en el índice de calidad de vida que los hogares de otros sectores”.


En cuanto al crecimiento de la industria palmera, el directivo manifestó que durante el primer trimestre de 2011 el acumulado de producción de aceite ascendió a 250.000 toneladas, pese a una caída de 5% en la producción durante 2010.


En relación con la promesa para desarrollar grandes modelos agrícolas en la altillanura, aseveró que es necesario analizar la siembra de palma porque preocupa la oferta ambiental de la zona ante los requisitos que exige la siembra.