El búnker de EE.UU.

La guerra de Vietnam, la del Golfo Pérsico y la muerte de Osama bin Laden, entre otros acontecimientos, fueron cocinados allí.

Caras de preocupación, rostros consternados, miradas atentas a cualquier mínimo detalle, en fin, un ambiente tenso es lo que transmite la fotografía de la sala de crisis de la Casa Blanca, mejor conocida como Situation Room, que Pete Souza tomó el día en que la cúpula militar estadounidense seguía en directo el paso a paso de la ‘Operación Jerónimo’ que terminó con la muerte del enemigo número uno de Estados Unidos, Osama bin Laden, en Abottabad, Pakistán.

El éxito de la operación fue quizás el mejor regalo anticipado que pudo haber recibido la Situation Room, el recinto “más seguro del mundo”, en su cumpleaños número 50, celebrado el pasado viernes en una reunión a puerta cerrada. “(La sala) es los ojos y los oídos del presidente. Ofrece la más reciente información y las alertas, es el centro neurálgico del gobierno de EE.UU.”, dijo el presidente Barack Obama durante la conmemoración.

Exactamente ese fue el propósito con el que el presidente John F. Kennedy autorizó su construcción en mayo de 1961, después del fracaso de la invasión a Bahía Cochinos en Cuba, con la intención de derrocar a Fidel Castro, a manos de la Central de Inteligencia estadounidense (CIA). A pesar de que muchos historiadores atribuyen la idea al entonces asesor de seguridad, McGeorge Bundy, de acuerdo con documentos publicados por la Biblioteca Kennedy en Boston, el primero en hablar sobre el tema fue Godfrey T. McHugh, coronel de la Fuerza Aérea de los EE.UU.

En un memorando con fecha 25 de abril de ese año, McHugh planteó la necesidad de crear un lugar de encuentro en donde se pudieran controlar y gestionar, minuto a minuto, los acontecimientos mundiales y los conflictos con los adversarios comunistas. “Como tal, sería un cuarto de guerra para la guerra fría”, escribió el militar. Propuesta respaldada y ejecutada por Bundy.

Así las cosas, un grupo de marines construyó un conjunto de oficinas en uno de los sótanos del ala este de la Casa Blanca, dotándolas con la mejor tecnología de los años 60. Desde entonces, en ella se tomaron las decisiones geopolíticas más importantes de la historia contemporánea. Lyndon Johnson pasó largas noches escogiendo los objetivos militares en Vietnam, George Bush siguió la caída de la Unión Soviética y el muro de Berlín y Bill Clinton la usó para controlar la guerra en Bosnia.

Sin embargo, la falta de inversión hizo que con el paso de los años la tecnología de punta fuera quedando obsoleta. A finales de los noventa se empezó a planear una remodelación que sólo se tomó en serio después de los atentados a las Torres Gemelas. Los problemas logísticos que tuvo George W. Bush para mantener comunicaciones en directo con los mandos militares colmaron la paciencia del mandatario.

La nueva Situation Room fue estrenada en diciembre de 2006. Con ella, los faxes, las máquinas de escribir y los teléfonos rotarios le dieron paso a un sistema de comunicación por videoconferencia instantáneo equipado de seis pantallas de alta definición a través del cual la cúpula de la administración Obama siguió en directo la ‘Operación Jerónimo’.
 

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