El cambio de postura del Partido Conservador

Después de haber sido la colectividad más crítica por el manejo de la seguridad del Gobierno, los azules cambiaron su postura tras una reunión con el presidente Santos.

Que la política es dinámica, dicen algunos. Frase que queda una vez más ratificada tras la reunión entre el presidente Juan Manuel Santos y la dirigencia del Partido Conservador para hablar del espinoso tema de la seguridad, en el que precisamente los azules se habían convertido en los críticos más acérrimos del Gobierno.

“Queremos expresar nuestro total respaldo a la política de seguridad democrática que enarbola y lidera el señor Presidente de la República”, dijo al término del encuentro el senador José Darío Salazar, presidente del Directorio Nacional Conservador, el mismo que hace apenas quince días, refiriéndose también a los ataques de la guerrilla en diferentes zonas del país, le había solicitado al Gobierno “apretar” y había afirmado que en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo, “nos están dando informes muy alentadores y los hechos nos están demostrando lo contrario”.

Y fue también Salazar quien en febrero pasado dijo que aspiraba a que el gobierno del presidente Santos consolidara ese “legado histórico que le dejó el expresidente Uribe”, porque, según indicó, en el tema de la  seguridad hay desconfianza y “uno no sabe si fue que el Ejército bajó la guardia, si falta más gerencia, si falta un mando centralizado como quizás lo tenía el expresidente Uribe, pero algo que debe quedar claro es que la seguridad de hoy no es la de antes”.

Sin embargo, a primera vista, todo indica que los conservadores quedaron satisfechos con lo que les dijo hoy el jefe de Estado: que le está dando seguimiento a la política de seguridad democrática de Uribe “con toda la determinación y con todo el entusiasmo, porque seguimos creyendo y siempre será así, que la seguridad es la base del progreso”.
Sólo que como se trata de terrenos de la política, no faltan los rumores y las suspicacias. Y ya hay quienes dicen que los conservadores fueron al Palacio de Nariño no sólo a hablar de seguridad sino a buscar burocracia. Rumores que nadie se atreve a confirmar pero que están cimentados en unas recientes declaraciones del senador Roberto Gerlein, quien de frente le pidió puestos para el partido al Gobierno y dijo que los ministros que tenían en el gabinete tenían un perfil más técnico que político.

Otro tema que se escucha en los corrillos tiene que ver con los nuevos ministerios que creará Santos: de Justicia, de Trabajo y de Vivienda. Y es allí donde ha aparecido el nombre de Rodrigo Escobar Gil, actual miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y exmagistrado de la Corte Constitucional. Lo que se dice es que los dirigentes conservadores le habrían pedido al presidente Santos considerar la posibilidad de su nombre para el Ministerio de Justicia. Uno de los argumentos para tal petición es que el senador Juan Manuel Corzo, conservador, asumirá el próximo 20 de julio la presidencia del Congreso y teniendo en cuenta que se viene el trámite de la reforma a la justicia –tema prioritario para el Gobierno- sería bueno tener una compatibilidad con el nuevo minjusticia.

Y siguiendo con los chismes, hay quienes aseguran que se viene un ‘revolcón’ en el gabinete y entre los que saldrían estaría el ministro de Minas, Carlos Rodado, de línea conservadora, y con el minjusticia los azules mantendrían su cuota en el Gobierno.

Rumores van, rumores vienen. Lo cierto es que el presidente Santos, una vez más, se salió con la suya al acallar, al menos por el momento, las voces críticas sobre el manejo de la seguridad. Y, de paso, aseguró el compromiso de los azules de cara a la próxima legislatura, que coordinará el senador Corzo, al señalar: “Esta legislatura que comienza el 20 de julio no es menos ambiciosa a la que culminó el pasado 16 de junio (…) Por lo visto, la luna de miel continúa.

 

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