El camino a la reparación

Miguel Samper, director de Justicia Transicional del Ministerio del Interior, explica lo que deben hacer los afectados por el conflicto.

¿Qué deben hacer las víctimas para acceder a los derechos que otorga la ley?

Una persona tiene que estar incluida en el Registro Único de Víctimas, el cual será creado con la ley y tomará precisamente los registros que ya existen de éstas. Hoy en día se cuenta con el registro de desplazados, el de Justicia y Paz, así como las víctimas que han sido reconocidas por la Ley 1290. Si es una persona que no se ha inscrito o que va a contar nuevos hechos, tiene que acercarse ante la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo o la Personería para declarar que es víctima. Después se sigue el mismo procedimiento que hoy se tiene con Acción Social. Es decir, la persona se presenta ante el Ministerio Público, llena un formato y se hace una investigación administrativa muy rápida, la cual no se podrá demorar más de 60 días hábiles, porque la idea es que todos aquellos que se consideren víctimas y estén comprendidos dentro de la definición —que los hechos hayan ocurrido después del 1° de enero de 1985 y que las violaciones a sus derechos sean consecuencia del conflicto armado— tienen que ser incluidos en el registro.

¿Exactamente a dónde deben ir quienes se sienten víctimas?

Se van a crear unos Centros Unificados de Atención a Víctimas, que estarán en todas las regiones y tendrán la oferta institucional para que las víctimas no tengan que estar de ventanilla en ventanilla, sino que sólo tengan que ir a un punto para acceder a las medidas de reparación.

¿Cuáles son los componentes básicos de la ley?

La indemnización administrativa, que es la entrega de una compensación económica otorgada por el Estado por el hecho de la victimización. Segundo, la restitución de tierras, a la cual se podrá acceder a través de una solicitud que debe elevarse a una Unidad Administrativa de Tierras Despojadas, la cual sustentará el caso y recopilará las pruebas, además serán los jueces quienes definan si se restituye o no. El predio debe entregarse totalmente saneado de impuestos, hipotecas, gravámenes, etc. Tercero, la rehabilitación física y mental: vamos a implementar un programa de rehabilitación psicosocial para sanar esas heridas que ha dejado el conflicto. Cuarto, las medidas de satisfacción: se va a crear un centro de memoria histórica que va a realizar actividades artísticas y que funcionará como museo de la memoria del conflicto. También hará un trabajo de recopilación de información, un archivo de derechos humanos y adoptará otras medidas para honrar la memoria de las víctimas, como establecer el día nacional de las víctimas. Asimismo, se exceptuará a las víctimas del servicio militar obligatorio. Finalmente, las garantías de no repetición, que buscan no revictimizar a las personas. En éstas se establece una batería de medidas para tratar de evitar que las violaciones a los derechos humanos se vuelvan a repetir, entre ellas la implementación de programas en derechos humanos para la Fuerza Pública y la ciudadanía, así como programas de reconciliación, medidas para derogar leyes, decretos que hayan facilitado la violación de derechos humanos y reformas institucionales para sacar a los servidores públicos que hayan ayudado a que estos crímenes fueran cometidos.

¿Qué es la justicia transicional?

Son todos los mecanismos que permiten que un país les haga frente a las violaciones masivas de derechos humanos para hacer tránsito hacia la reconciliación nacional y eventualmente hacia la paz. En general, estas herramientas se han utilizado en contextos donde ha habido regímenes dictatoriales o después de un conflicto armado interno.

Pero entiendo que eso debe aplicarse en lugares donde ha habido un proceso de paz, ¿cómo se va a aplicar estando aún en medio del conflicto?

Hay que tener mucho cuidado con aplicarla en medio de un conflicto, pero hay varios argumentos para hacerlo. Primero, si no hay herramientas de justicia transicional, es probable que el conflicto no termine. Eso es lo que se negocia en una mesa de diálogo. Segundo, en un conflicto como el nuestro, que surgió debido a las enormes diferencias sociales, pero que ha tenido un proceso de desideologización del conflicto, es necesario superar esas desigualdades tan fuertes. De lo contrario, sería hacer el proceso de paz sobre barriles de pólvora que pueden estallar. Entonces, hay que aplicar herramientas como esta ley, que propende por reparar y reducir esa brecha social enfocándonos en las víctimas, que son los más vulnerables dentro de los vulnerables.

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