El candidato de los indígenas

Después de tres meses de deliberaciones, el movimiento de las Autoridades Indígenas de Colombia (Aico) definió el nombre de Luis Fernando Rosas como su candidato a la Alcaldía de Bogotá.

Exasesor de Ferrovías y de la ESAP, profesor universitario, director de Asuntos Políticos y Electorales del Ministerio del Interior (2002-2003) y exconcejal de la capital, Rosas fue uno de los impulsores en 1997 —junto a Germán Navas y Bruno Díaz— del proceso de revocatoria de mandato que se le intentó seguir al entonces alcalde Enrique Peñalosa, el cual recogió 897 mil firmas, y que finalmente no prosperó.

“En materia de contratación, el doctor Peñalosa tiene que ser claro con la ciudad y decir con qué empresas va a contratar. Tiene que decirles a los bogotanos si va a actuar con las roscas con que actuó en su gobierno. Yo creo que él no tiene claridad ética en cuanto a la contratación. Otra cosa es que sea una persona que conozca el desarrollo urbanístico y la estructura de la ciudad, pero tengo mis dudas en lo de la contratación”, dice Rosas, arremetiendo otra vez contra el exmandatario y planteando a todos los aspirantes un acuerdo para revelar ante la opinión pública los equipos y financiadores de sus campañas.

El eje de la propuesta del candidato de Aico tiene que ver con el tema ambiental: “Mi compromiso es con el agua, con la tierra, con el aire y con la vida”, señala. Rosas está de acuerdo con la construcción del metro por la Avenida Boyacá y con el Transmilenio por la carrera séptima, aunque sobre éste plantea un referendo para preguntarle a la gente si quiere o no que el sistema vaya por esa vía. Otros temas pilares de su campaña tienen que ver con seguridad ciudadana, desarrollo urbano e internacionalización de Bogotá.

Asimismo, propone eliminar tanta seguridad para los concejales: “Yo no entiendo por qué andan con dos radiopatrullas y diez policías. Esos agentes tienen que estar es al servicio de los ciudadanos”, enfatiza. Y sobre el escándalo de corrupción que hoy sacude a la administración de Samuel Moreno, manifiesta que el suspendido alcalde se equivocó al designar su equipo de gobierno y que lo sucedido es producto de las mafias de los contratistas que financian las campañas. Por eso, asegura Rosas, la suya será austera, “no como la que están haciendo otros, porque dicen que hay una candidata que tiene US$3 millones para invertir”.