El clima electoral en Barranquilla

Seis candidatos a la Alcaldía exponen públicamente sus propuestas.

A tres meses y medio de las elecciones locales y regionales, la temperatura política en Barranquilla comienza a aumentar. Y mientras llega la hora cero para arrancar con la campaña publicitaria, los candidatos a la Alcaldía recorren la ciudad dándose a conocer y corren los rumores sobre alianzas y retiros.

Hasta ahora ha inscrito oficialmente su candidatura Juan García, antiguo alcalde encargado y representante por el movimiento de líderes populares ‘Firmes con Barranquilla’. Pero en la nómina de posibles candidatos aparecen Antonio Bohórquez, del Polo Democrático; Moisés Pineda, independiente; Máximo Noriega, la ficha del Movimiento Progresista de Gustavo Petro y Elsa Noguera, de Cambio Radical, exfórmula videpresidencial de Germán Vargas Lleras y considerada la candidata “oficialista” por pertenecer al mismo partido del actual alcalde, Alejandro Char. El Partido Verde está aún a la espera de la respuesta que le dé el arquitecto y urbanista Ignacio Consuegra.

Ninguno parece dar marcha atrás. Aunque hay algunas coincidencias entre las propuestas de Noriega, Pineda, García y Bohórquez, los dos últimos no consideran ya la posibilidad de reconciliar los puntos de divergencia y Noriega ha dicho que acepta una alianza sólo si es él su cabeza visible. La campaña que hoy hace más resonancia es la de Elsa Noguera. También, y tal vez sea esa la razón, es la mejor financiada. Los otros candidatos pelean su visibilidad a través de denuncias públicas o acciones sociales. Es decir, a los candidatos les toca hacer esfuerzos para volverse noticia y ganarse un espacio en la prensa.

Dentro de los puntos de convergencia están las críticas a la aún vigente administración del alcalde Char. Cuestionan que haya remodelado y construido gran cantidad de megacolegios y otras infraestructuras de la ciudad, sacrificando el medio ambiente y la calidad académica de la educación barranquillera. “Casi mil millones de pesos han sido contratados exclusivamente con cinco contratistas. Y de 71 licitaciones, en 52 de ellas solamente se han presentado dos contratistas”, declaró Máximo Noriega.

También se habla de la extensión de la jornada estudiantil y de la reestructuración en la salud. Pineda, por ejemplo, apunta que “tenemos que redefinir el sistema de salud. Eso que está montado no es sostenible, ya está haciendo crisis y la estamos viendo a través de la situación de las IPS y el tema de Caprecom”. También subraya, al igual que Antonio Bohórquez, la importancia de poner a funcionar planes de nutrición en las escuelas.

Las propuestas que se destacan por hacer contraste unas con otras son, por un lado, la perspectiva social del candidato del Polo Democrático, que propone que se revierta la privatización de la educación distrital y la instauración de la salud preventiva. Bohórquez plantea  asignar  dos médicos por cada manzana, dándoles prioridad a los sectores más pobres. Por otro lado, Elsa Noguera afirma que las bases de su proyecto “nacen del poderoso legado que nos entrega la actual administración” y, por lo tanto, explica que continuará con proyectos como ‘Barrios a la obra’ y con la pavimentación de más kilómetros para el Transmetro.

Dentro de esta candidatura son reiterativas las palabras “ciudad moderna”, “equidad social” y “crecimiento económico”. Juan García, por su parte, le da prioridad a la inversión social, que él define como el ofrecimiento de más oportunidades para los jóvenes en educación y empleo. Por otro lado, propone rescatar el río Magdalena para usarlo como puerto de aguas profundas y posicionar a Barranquilla como “centro internacional logístico”.

Máximo Noriega, a su vez, propone el “fondo mixto para becas universitarias” para jóvenes de estratos uno, dos y tres, y asegura que varias empresas estarían dispuestas a patrocinar a estudiantes universitarios. Igualmente, insiste en la necesidad de atacar la inseguridad, al igual que lo dijo García, con inversión social.

Ignacio Consuegra ha extendido algunas ideas puntuales con respecto a la movilidad (la cual piensa intervenir con cambios a la infraestructura urbana y vial) y otras propuestas cívicas dentro de las que menciona, por ejemplo, la instauración de una pantalla informativa ubicada en una de las paredes del edificio de la Caja Agraria en la que se transmitirían todas las gestiones, contrataciones y acciones de la Alcaldía abiertamente.

Moisés Pineda propone, en cambio, el posicionamiento de Barranquilla como ciudad regional y fronteriza, que significa una mayor conexión con las demás ciudades y municipios de la región Caribe, con el fin de aprovechar las posibilidades de integración económica y cultural. La característica fronteriza la explica como el aumento de las relaciones con los países con que nos conecta el mar Caribe.

Algunos candidatos han seleccionado un público determinado para direccionar su campaña y están apostando a esos sectores de la población, ya sean jóvenes, como en el caso de Noguera, o el apoyo por parte de Bohórquez a los mototaxistas. No se vislumbran alianzas y el pulso es por ser visibles y moldear un discurso según las exigencias de la ciudad.