"El Congreso está cercenado"

El senador Juan Manuel Corzo será el próximo presidente de la corporación y sostiene que entre sus prioridades está devolverle la dignidad y buscar la colaboración armónica entre las ramas del poder público.

La presidencia del Senado para la próxima legislatura ya tiene nombre propio: Juan Manuel Corzo, quien llega a este cargo en representación del Partido Conservador. Corzo defiende a su colectividad ante los señalamientos de corrupción, sostiene que en Colombia hay desequilibrio entre las ramas del poder público y tiene como prioridad sacar la reforma a la justicia.

Pocos saben de usted como nuevo presidente del Senado. ¿Por qué maneja ese bajo perfil?

En el Congreso existe toda clase de personas y personalidades, hay algunos que les gustan los medios de comunicación y eso es válido. Mi forma de ser no me conlleva a eso. Por mi formación como abogado y servidor público hablo de lo que me corresponde. Ahora estoy en la Comisión Primera, que está acorde, ahí he sido más notable, entre otras cosas, porque he sido ponente de leyes como la de ordenamiento territorial y la de facultades extraordinarias para reformar al Estado.

¿Cuáles son los principales retos en la presidencia del Senado?

Soy un convencido del Estado de Derecho y entiendo que la democracia colombiana tiene una falencia: no hay un verdadero equilibrio de los poderes públicos y es hora de que el Congreso lo busque. Se habla de pesos y contrapesos, y es necesario porque el país no está dividido en poderes públicos, se compone de poderes públicos.

¿Modificaciones prioritarias para el Legislativo?

El Congreso hoy es un apéndice del Ejecutivo y se somete a los fallos de las cortes, le han cercenado la función de Poder Legislativo. La mayor parte de las iniciativas provienen del Ejecutivo y eso hay que cambiarlo.

¿Incluye eso recuperar la iniciativa del gasto?

Pero no de forma individual. El presidente plantea conducir al país al reordenamiento de las regiones que son representadas por bancadas que tienen que trabajar con el Gobierno por el desarrollo.

¿El Congreso tiene la moral para asumir una iniciativa en el gasto?

La corrupción no es inherente a la Rama Legislativa, también hay particulares que corrompen a los servidores públicos y que tienen relación con paramilitares. El tema es, ¿cómo hacemos que el Estado sea funcional y una rama del poder no sobrepase sus funciones?

La reforma a la justicia es una historia de fracasos, ¿en su presidencia será realidad?

La reforma a la justicia debe pasar, pero no se pueden enquistar los poderes públicos en lograr más beneficios para uno u otro lado. Debemos garantizar el equilibrio del Estado, la reforma debe tratar de darle a cada cual lo que le pertenece para dar el paso hacia una democracia moderna.

¿Está de acuerdo con el supertribunal para aforados?

Este ‘supertribunal’ tendría que estar compuesto por personas que hayan hecho un recorrido inmenso, limpio y transparente por la Rama Judicial. Hay temas muy importantes, por ejemplo, la doble instancia. ¿Cómo es posible que los congresistas no tengan una doble instancia? Eso es una aberración que quedó dentro de la Constitución de 1991.

¿Y los cambios en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes?

Acabamos de ver, en una audiencia con el presidente Uribe, un espectáculo no propio de un tribunal, no tenía fondo, ahí se mostró la realidad de la Comisión. Sus miembros no tienen la calidad de magistrados, la intención no es demeritar, pero no tienen la formación jurídica.

Llega en representación del Partido Conservador que está siendo señalado por escándalos de corrupción, ¿no le resta eso legitimidad a su bancada?

Estupefacientes es una oficina que está estructuralmente ligada al Ministerio del Interior. Tuve la oportunidad de conocer el denuncio y está hecho con base en suposiciones. Por ejemplo, nace una nueva teoría: que un senador haya ido a Estupefacientes ya lo hace objeto de un delito y el principio de la buena fe queda destruido. A la Corte le corresponde iniciar la investigación, pero se creó una espectacularidad apuntada hacia el Partido.

¿Quiénes apuntaron contra el Partido Conservador?

Funcionarios de alto nivel que tienen que ver con el trámite de las leyes, el tema tiene un trasfondo político que no para acá, tiene que ver con lo que pueda pasar en unos años para el tema presidencial. El país vio ese enfrentamiento, ahí tembló la coalición, pero se superó. Perdimos la batalla, la asimilamos, pero entendimos el mensaje.

En este panorama, ¿qué ofrece el Partido Conservador?

Colombia tiene aportes muy importantes: Álvaro Gómez fue un gran líder nacional, Misael Pastrana fue el primero en hablar del medio ambiente, hemos trabajado en Familias en Acción, el banco de los pobres, mujeres cabeza de hogar, propiedad privada, vivienda y derecho minero. Yo mismo peleé sobre el tema de la defensa de los páramos y el derecho al agua. Tal vez ha habido un descuido en publicitar esta agenda social y nos ha venido una escalada de temas de corrupción y no es así.

¿Considera que las cortes están sobrepasando sus funciones?

La jurisprudencia está yendo más allá de las funciones que le asignó en la Constitución de 1991. En ese punto debe haber un equilibrio porque se está rompiendo la doctrina y el pensamiento en Colombia.

¿Habla de los fallos como el del Consejo de Estado por la toma de Las Delicias?

Miremos cómo los dos poderes se chocan. El Ejecutivo además de saber que el poder judicial genera obligaciones al Estado en sus fallos, las crea, y aunque su razón jurídica está bien sustentada, el Estado ya está atiborrado en su parte fiscal y no puede cumplir con las sentencias.

Pero las Cortes dictan jurisprudencia en temas de derechos fundamentales...

Por eso es tan importante una reforma a la justicia. Uno de los puntos que debe asumir el presidente del Congreso es servir de moderador entre las ramas del poder público, no podemos caer en el juego de la distancia, así nos investiguen, así nos metan a la cárcel. No se puede perder el norte, el país no puede estar desmembrado, sobre todo cuando repercute en materia fiscal.