El Congreso no es un espacio de garantías

La Corte Constitucional reconoció que en Colombia sí es constitucional el derecho al matrimonio civil por parte de las parejas del mismo sexo y que las familias de estas parejas merecen protección constitucional. Sin embargo, considera que es el Congreso el que debe regularlo, para lo cual le da un tiempo de dos años

Quiere decir que si después del 20 de junio de 2013 el Congreso no ha producido una decisión, la sentencia del día de hoy tendrá vigencia y se podrán realizar matrimonios civiles en cualquier notaría del país sin necesidad de reglamentación adicional, simplemente usando la misma que tienen las parejas heterosexuales.

Este fallo es trascendental, porque reconoce a las parejas del mismo sexo como familias y define un estándar mínimo de protección constitucional para ellas, que es el que deberá tener en cuenta el Congreso a la hora de regular el matrimonio igualitario para las parejas del mismo sexo.

El Congreso colombiano no ha sido ni será el espacio de garantías de los derechos de la población LGBT. Significa que en realidad lo más probable es que sólo se ha aplazado la decisión y las parejas del mismo sexo se podrán casar a partir del 20 de junio de 2013.

El Congreso de la República ha tenido seis oportunidades de legislar sobre el reconocimiento de derechos mínimos a las parejas del mismo sexo y no ha cumplido su deber. Incluso ha ido más allá, pretendiendo aprobar leyes inconstitucionales para impedir a estas parejas la expresión del afecto en público.

Por ello, con este pronunciamiento la Corte Constitucional desconoce la forma discriminatoria y prejuiciada en que el Congreso ha manejado los temas relativos a las parejas del mismo sexo y falta a su deber de protección de las minorías en una democracia deficitaria como la nuestra, donde el concepto de familia se ve limitado a reconocer aquellas constituidas por un hombre y una mujer, y desconoce la realidad de la diversidad de familias.


*Presidenta de Colombia Diversa.