El Día de la Madre, una ocasión para aprender a dar amor

Las mamás se entregan completamente a sus hijos para sacarlos adelante y formarlos. Dentro de esa educación está enseñarlos a ser considerados y dar amor, el Día de la Madre es una buena fecha para aprenderlo.

Asesoría Dra. María Adelaida Montoya, psicóloga y terapeuta.

La naturaleza es sabia y creó el instinto materno, un sentido de entrega y protección de la madre, manera eficaz de garantizar su supervivencia.

A medida que va creciendo, el niño reemplaza la necesidad absoluta por una gran curiosidad que lo invita a explorar el mundo. No obstante, los pequeños crecen y en muchas ocasiones las mamás no logran desprenderse de su infinita capacidad de velar por ellos inculcándoles conductas de inseguridad y egocentrismo.

Entre este instinto natural y las culpas que acosan hoy a las madres trabajadoras resulta frecuente que se sobreprotejan a los pequeños, gesto que no les hace bien. Es importante que ellos, poco a poco, a través de procesos amorosos, aprendan que dar es importante y no solo recibir.

La mejor manera de enseñar este tipo de valores (y en general cualquier conducta) es a través del ejemplo. En familias tradicionales, los papás pueden asumir el compromiso de inculcar el respeto y el amor por mamá. De incentivar en ellos los detalles y la consideración. Sobra decir que el autorrespeto y el autocuidado por parte de la madre también hacen parte del ejemplo indispensable.

Cuando en casa hay un solo padre, debe asumir que es su tarea inculcar estos valores en su hijo.

Es por esto que celebrar el Día de la Madre, un día para agradecer y hacer cosas que demuestren su amor, es fundamental. Es la ocasión para que los niños dejen de pensar en sí mismos y ofrezcan su colaboración a las mamás, abuelitas o tías.

En este ejercicio usted no solo organiza una actividad para ser el centro de atención sino que está enseñándoles a sus hijos a cuidar a los otros y a dar importancia y valor a las ocasiones importantes para compartir en familia. Preste atención a hacer de cada celebración una buena ocasión para formar a sus niños.

Obras son amores y no buenas razones

La capacidad para expresar los sentimientos no siempre es espontánea. Ayudar a los niños a hacer un regalo con sus propias manos, una tarjeta o tener un detalle (como llevar el desayuno o las pantuflas a la cama) con su mamá es una forma de enseñarles a expresar lo que sienten con acciones positivas.

Una vez su hijo realiza una de estas actividades, muchas veces las hacen en el colegio, y le entrega su regalo, agradézcalo y dele el lugar de importancia que se merece. Un corcho especial, la puerta de la nevera, cualquier lugar donde él pueda verlo y sentir que a usted le gustó. Proponga hacer lo mismo para otras mamás de la familia. También puede ser salir a escoger un regalo o preparar un plato especial. Involucre a los niños en los preparativos de manera que ellos sientan que participaron activamente. Si las cosas no resultan tan perfectas como de costumbre, recuerde que tuvo una gran ocasión para una muy importante enseñanza.

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