Elecciones 2018: Colombia elige presidente

hace 14 horas

El efecto Mockus

Los demás aspirantes le dan la "bienvenida" a la campaña, mientras que analistas prevén un sacudón en la escena electoral.

A sus entonces copartidarios del Partido Verde les había dicho que no iba a ser candidato. De hecho, nunca propuso inscribirse. Y el mismo día en que renunció a esa colectividad, hace tres semanas, se lo negó a Lucho Garzón cuando éste se lo preguntó de frente. Sin embargo, desde su primer minuto por fuera de los verdes, Antanas Mockus comenzó a contemplar la idea de lanzarse a la Alcaldía de Bogotá. Tanto así que 72 horas después de abandonar la ‘Ola Verde’, personas allegadas a él se comunicaron con las Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) para hablar de la posibilidad de obtener su aval.

Así se lo contó a El Espectador Luis Fernando Rosas, candidato de la AICO para la Alcaldía de la capital, quien se declaró preocupado ante la idea de perder el aval que los indígenas le otorgaron hace mes y medio a causa de  las aspiraciones del exalcalde Mockus.

“Le he dicho a las autoridades indígenas que acato la decisión que ellos tomen, soy respetuoso, pero sé que ellos también respetan mi aval por encima de los votos. Mi propuesta es que Mockus sea nuestro candidato a la Presidencia y que su esposa, Adriana Córdoba, encabece la lista al Concejo”, dijo Rosas.

Pero no es la única puerta que ha tocado el exmandatario local. Este diario conoció de una reunión que habría tenido lugar en la casa de Mockus, antes de su reciente viaje a Lituania, entre él y representantes de la Alianza Social Indígena (ASI), también para tratar de definir un posible aval.  Según una fuente cercana al proceso, las conversaciones estarían tan adelantadas que “sin duda, si Antanas Mockus se lanza lo haría por la ASI”.

Sin estar confirmada oficialmente, la candidatura de uno de los pesos pesados de la política capitalina (dos veces alcalde, sacó 850 mil votos en Bogotá en las pasadas presidenciales), que nunca se ha podido acoplar a los partidos,  significa un sacudón en la escena de la campaña, en la que hasta ahora actuaban con relativa tranquilidad ocho candidatos.

Mandamás electoral que en 1997 se dio el lujo de renunciar a la Alcaldía para armar una frustrada candidatura a la Presidencia, y que sin embargo fue reelegido alcalde en 2001, Mockus llegaría a reacomodar las cargas de una contienda en la que los aspirantes lucen parejos y hasta con discursos parecidos.

El analista Nicolás Uribe cree que los más afectados con la aspiración mockusiana serían Gina Parody, David Luna y Carlos Galán, debido a que “una candidatura de Mockus alinearía a los uribistas en cabeza de Enrique Peñalosa”, el otrora escudero de Antanas Mockus en el Partido Verde.

Otra cosa considera el también analista Juan Carlos Flórez, quien piensa que el mayor damnificado electoralmente hablando podría ser precisamente Peñalosa y, para ilustrarlo, recuerda que todas las veces que los dos personajes se han enfrentado Mockus ha resultado ganador. “Para la Alcaldía, en 1994, y en la consulta interna del Partido Verde, Mockus siempre ha duplicado en votos a Peñalosa”.

Antanas Mockus abandonó el Partido Verde en protesta por el apoyo que recibió Peñalosa del expresidente Álvaro Uribe Vélez. No obstante,  en la campaña peñalosista creen que lo hizo sencillamente porque tenía interés de ser candidato.

Peñalosa declaró que no le sorprende la decisión de Mockus, pues “siempre he creído que  él quería aspirar. Sin embargo, Antanas no necesitaba sacrificar el partido (Verde), pues yo siempre estuve dispuesto a que hiciéramos consulta... Bienvenido a la campaña”.

Una agridulce bienvenida que también le expresó a Mockus el aspirante David Luna, quien dijo que ahora “los bogotanos tendrán la oportunidad de diferenciar las tesis del pasado y las propuestas de cambio”. Y también Carlos Galán, quien declaró: “Bienvenido a la campaña. Claro, si las normas lo permiten”.

Se afirmó esto último en clara referencia a la posible inhabilidad que enfrentaría Mockus por cuenta de la reforma política (declarada exequible la semana pasada por la Corte Constitucional), que prohíbe a los directivos de los partidos presentarse a una elección por otra colectividad si no renunciaron a la primera un año antes.

El exalcalde era copresidente del Partido Verde y se sabe que está revisando el tema con sus abogados. Las dos tesis que se enfrentan en este caso son: una, que las leyes no son retroactivas, y por tanto no le aplica la sanción; y dos, que las normas constitucionales (y la reforma política lo es) son “intemporales”, como explicó un exmagistrado. Luego sí podría estar inhabilitado. La última palabra la tendría que dar o la Corte Constitucional o el Consejo de Estado.

Aunque pareciera, es posible que Mockus no la tenga fácil, pues no sólo cuenta con una imagen desfavorable de 40% (según una reciente encuesta de la revista Semana), sino que además aún no se conocen los efectos en el electorado de su salida del Partido Verde. ¿Para dónde se irá la ‘Ola Verde’? ¿Cómo va a reaccionar el uribismo, el propio presidente Uribe? ¿Quién será el candidato del Polo y qué camino tomará? Para bien o para mal, la pelea por Bogotá está que arde.