El imperio en el banquillo

Rupert Murdoch, su hijo James y Rebekah Brooks pidieron perdón por las interceptaciones.

¿Reconoce que es el último responsable de todo este fiasco? “No” ¿Quién, entonces? “Las personas a quienes entregué mi confianza y puede que las personas a quienes ellos les dieron su confianza”.

¿Fue engañado? “Mucho. Esto no es una excusa. Puede que sea una explicación de mi laxitud. News of the World es menos del 1% de nuestra compañía. Empleo a 53.000 personas en todo el mundo, a miles de periodistas honestos y trabajadores, he sido dueño de casi 200 periódicos y he estado detrás de innumerables noticias sobre personas y familias en todo el mundo”.

“En ningún momento recuerdo haber sentido tanto asco como cuando escuché lo que la familia Dowler (la niña desaparecida y asesinada cuyo teléfono fue chuzado) tuvo que soportar. Tampoco recuerdo haber sentido tanta rabia como cuando me contaron que News of the World podría haber aumentado su aflicción”.

¿Ha ordenado una investigación sobre las supuestas escuchas a víctimas del 11-S? “No hemos visto ninguna evidencia de eso y hasta lo que sabemos el FBI tampoco. No puedo creer que sucediera en EE.UU.”.

“Sin olvidar nuestras excusas o nuestra culpa, este país verdaderamente se beneficia de tener una prensa competitiva y por tanto una sociedad muy transparente. Este país me ha dado, a mis empresas y a mis trabajadores muchas oportunidades. Estoy muy agradecido. Espero que nuestra contribución a Gran Bretaña sea algún día también reconocida”.

Con estas frases el magnate australiano dueño de News Corporation, Rupert Murdoch, eludió la culpa del escándalo más grande de los últimos tiempos en el Reino Unido: la interceptación ilegal de teléfonos a cientos de personajes famosos, miembros de la realeza, políticos y hasta víctimas de la violencia. Ante la Comisión de Cultura de la Cámara de los Comunes, que investiga las escuchas, Murdoch y su hijo James respondieron durante más de tres horas un interrogatorio que pretende aclarar lo que sucedía en el interior del periódico sensacionalista News of the World.

Padre e hijo pidieron perdón en varias ocasiones. También dijeron sentirse avergonzados por lo que ocurrió, aunque nunca se hicieron responsables de los hechos porque, según ellos, “desconocían esa inmunda trama”. Trama que alimentó sus periódicos desde el año 2000, cuando se sospecha que News of the World comenzó a intervenir los teléfonos de cerca de 4.000 personas. Trama que se descubrió en 2006, pero que pasó inadvertida para las autoridades y Policía, pues según las últimas renuncias, también estaban implicados.

Cientos de británicos se han declarado indignados con el periodismo británico. Específicamente con The Sun y News of the World, los dos tabloides que desde que fueron comprados por Murdoch se dedicaron al sensacionalismo, aunque algunos lo llaman “periodismo basura”. Sin embargo, cabe recordar que a pesar de las críticas, estos eran dos de los medios más vendidos en el país. El público británico se declara fanático de este tipo de medios, aunque confiesan, no le dan mucha credibilidad a sus escandalosas informaciones. De hecho muchos han afirmado en varios reportajes que desde el cierre de News of the World , el pasado 10 de julio, sienten que algo les falta.

Según revela la televisión británica, los dueños de tiendas y quioscos de periódicos están muy preocupados por la desaparición del tabloide. En un reciente programa de la cadena BBC, un presentador le preguntó al público: “¿Cuántos de ustedes se sienten afectados por el tema de las interceptaciones ilegales?”. “Nos interesa más saber de la crisis, cuándo van a parar los recortes, cosas así”, le respondieron.

Y es que aunque el imperio esté en el banquillo de los acusados, está muy lejos de caer. En los últimos 15 días, Murdoch cerró el News of the World , renunció a su proyecto de adquirir todo el capital de la plataforma de televisión satelital BSkyB y sacrificó a dos de sus lugartenientes. Pero ayer, luego de que Murdoch hablara ante el Parlamento, las acciones de News Corporation se dispararon por encima del 5% en Wall Street.

“Todos lo hacían”

En el interior del Parlamento las cosas fueron diferentes para Murdoch. En un momento, Jonnie Marbles, un comediante que logró colarse al interrogatorio, se paró de su silla y se acercó para lanzarle a “Mr. Burns”, como llamó al magnate en su cuenta de Twitter, un plato con espuma de afeitar. Aunque varias personas trataron de impedir la agresión, fue Wendi Murdoch, la tercera esposa del octogenario empresario, la que logró controlar al comediante al lanzarse sobre él y le dio una bofetada.

La contundente respuesta de Wendi dejó impresionado al público presente en la sala, tanto que Tom Watson, uno de los parlamentarios británicos que estaba interrogando a Rupert Murdoch, se despidió del empresario diciendo: “Su mujer tiene un buen gancho de izquierda”. La sesión quedó aplazada por el ataque.

Pero eso no impidió que la reina de los tabloides, la “quinta hija de Murdoch”, como la llama la prensa, Rebekah Brooks, se salvara de comparecer ante la Comisión. Tan pronto los Murdoch dejaron la sala, la exconsejera delegada de News International entró a declarar. Lo primero que confesó Brooks fue que “News of the World empleaba detectives privados, como la mayoría de los periódicos en Fleet Street”. Rebekah Brooks —directora de este tabloide entre 2000 y 2003 y hasta el viernes responsable de la división británica de News Corp— también pidió perdón, y al igual que su jefe, aseguró que no estaba al tanto del escándalo de las escuchas cuando se produjeron.

“Me gustaría sumar mis propias disculpas a las que James y Rupert Murdoch han hecho hoy (...). Las acusaciones de las escuchas telefónicas, las interceptaciones a víctimas de crímenes, son terribles y detestables y quiero reiterarlo”, aseveró Brooks durante la hora y media de su intervención.

Contrario a la fama que la precede (dicen que es una mujer fría y calculadora que no tiene límites con fin de conseguir una noticia), Brooks asumió el papel de víctima y reconoció que contratar detectives privados durante los años 90 y principios de 2000 era una práctica común entre los medios de comunicación británicos.

Brooks sostuvo que desconocía el seguimiento que el detective Glenn Mulcaire hizo en 2002 a Milly Dowler, de acuerdo com la información publicada por The Guardian, aunque ella era la directora de News of the World cuando ocurrieron los hechos y según extrabajadores de la publicación, “estaba al tanto de todo cuanto pasaba en el tabloide, no se movía una hoja sin que ella lo supiera”, confesó un periodista recientemente a The Guardian.

Otros exempleados le dijeron a Reuters “que es difícil de creer, no sólo por el proceso de aprobación sino también porque los presupuestos eran bastante estrictos y controlados, que pagos por estos servicios no hubieran sido notados”. Pero Brooks también negó que se le hubiera pagado a la Policía. “Es simplemente inconcebible que alguien que fuera el editor no tuviera conocimiento”, afirmó un periodista que trabajó durante siete años en el periódico cubriendo noticias generales.

Las malas prácticas de la prensa británica han despertado un gran debate. El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, aseguró desde Nigeria que su país “llegará hasta el fondo” del escándalo de las escuchas ilegales. “Sé que hay gente preocupada por este asunto, pero déjenme decir una cosa: somos un gran país y vamos a llegar al fondo de esto y a asegurarnos de que no pueda suceder otra vez”. Y agregó: “El pueblo británico quiere saber que tiene una prensa independiente, una Policía independiente que siempre puede seguir las pistas a dondequiera que lleven”.

Ahora un nuevo ingrediente se suma al escándalo. LulzSec, un colectivo de hackers famoso en el Reino Unido por supuestamente haber violado la seguridad de la página de la CIA y Sony, asegura haber conseguido los correos electrónicos de parte del conglomerado de Rupert Murdoch. LulzSec atacó los sistemas de News International, el conglomerado inglés de Murdoch y les habría permitido además ingresar a la base de datos de correos electrónicos. La compañía desconectó sus sistemas de acceso remoto a los servidores como medida de precaución, aunque la amenaza ya fue lanzada: hoy revelerán los contenidos de los correos electrónicos.

Los rostros del escándalo

Clive Goodman

Era el encargado de cubrir los temas que tenían que ver con la realeza en ‘News of the World’. En 2007 fue condenado como culpable en el caso de escuchas ilegales con fines informativos y el pasado 8 de julio fue capturado nuevamente para responder por cargos de corrupción.

Andy Coulson

Fue el jefe de Comunicaciones del primer ministro, David Cameron, hasta enero, cuando el escándalo de ‘News of the World’ comenzó a sonar en el prensa. Fue director del tabloide entre 2003 y 2007, tiempo en el que ocurrieron gran parte de las escuchas. Fue detenido el 8 de julio.

Glenn Mulcaire


Era el detective privado contratado por el semanario para realizar interceptaciones ilegales. Fue condenado en 2007 junto con Clive Goodman y ahora pesan en su contra acusaciones de soborno a la autoridad.

Sean Hoare

El lunes fue encontrado muerto misteriosamente en su casa. Después de ser despedido de ‘News of the World’ en 2005, aparentemente por problemas de alcohol, denunció que las ‘chuzadas’ eran una práctica común en el semanario y que los jefes conocían de ella.

Paul Stephenson

El lunes renunció a su cargo como jefe de la Scotland Yard, luego de conocerse que algunos miembros de la Policía británica habían recibido dinero a cambio de colaborar con el semanario. Fue relacionado con Neil Wallis, exsubdirector de ‘News of the World’.

James Murdoch


Hijo del magnate Rupert Murdoch. Se desempeña como director de Operaciones de News Corporation en Asia y Europa, el conglomerado al que pertenecía ‘News of the World’. Existe la posibilidad de que conociera de las irregularidades practicadas en el medio.

Rebekah Brooks

Fue directora de ‘News of the World’ entre 2000 y 2003, un período en el que también se llevaron a cabo escuchas ilegales. El 15 de julio renunció a su cargo como delegada de News Corporation para el Reino Unido debido a la polémica. El domingo fue detenida por 12 horas para rendir testimonio.

Rupert Murdoch

Es el director y principal accionista de News Corporation, considerada la compañía de medios más grande del mundo, incluyendo medios como ‘The Sun’ y ‘The Wall Street Journal’. Según la revista ‘Forbes’, es una de las 15 personas más poderosas del mundo, con una fortuna cercana a los US$30.000 millones.

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