El metro es el tema

Los candidatos a la Alcaldía de Bogotá están de acuerdo en que para mejorar la movilidad es necesaria la megaobra. Pero tienen ideas distintas sobre cómo hacerla y cuánto vale.

El guiño del presidente Juan Manuel Santos desde Alemania, poniendo incluso fechas al comienzo de las obras para la construcción del metro de Bogotá, que según él debe comenzar a elaborarse en 2012, terminó por posicionar la megaobra como referente de la contienda electoral que se avecina en la capital.

Ya lo había anticipado la semana pasada la encuesta sobre favorabilidad electoral en la ciudad, elaborada por Gallup para El Espectador, Caracol Radio y el Canal Caracol: por encima de la necesaria mejoría en los indicadores de seguridad, lo que más atormenta a los bogotanos —a un 44,7%— hoy son los problemas para desplazarse de un lugar a otro, los constantes y cada vez más prolongados embotellamientos y la incapacidad para reducirlos independiente de la forma de transporte que se use.

La declaración presidencial ratificando que está dado ya el visto bueno para escoger la entidad que estructurará el proyecto y que con ello se acometerá luego la licitación para seleccionar al constructor del metro encauza la discusión sobre la movilidad hacia un tema que lleva ya décadas en discusión y que se convierte así una vez más en tema prioritario de la agenda de quienes aspiran a suceder a Samuel Moreno en la Alcaldía.

Tal y como lo señalaron ayer, durante el primer gran debate de aspirantes para la contienda de octubre, al que fueron citados por iniciativa de Camacol, la diferencia radica en el cómo y en qué otras estrategias complementarán la estrategia de transporte.

Al exalcalde Enrique Peñalosa, quien aspira ahora por el Partido Verde, le preocupa el tema de la relación costo-beneficio. Según sus cuentas, tal y como está pensada, la primera línea del metro sólo serviría para 4 de cada 10 bogotanos. “Como esa primera línea sólo estaría lista en 2020, también se necesita que el Gobierno apoye con el 70% la construcción de las troncales del SITP del Transmilenio”, agregó el exmandatario, quien durante su período como alcalde diseñó y puso en marcha este último sistema en la capital, convirtiéndolo incluso en modelo para otras ciudades latinoamericanas.

El candidato del Partido Liberal, David Luna, cree que  hay que hacer  varias líneas de metro, pero que la primera debe pasar por el occidente de la capital, zonas que según algunos estudios es de las más congestionadas y sirve a un mayor número de bogotanos. También sostiene que las obras deben ser por concesión.

Carlos Fernando Galán, el hombre que lleva las banderas de Cambio Radical, tampoco discute acerca de la necesidad del metro, pero tiene especial preocupación por la resolución de los aspectos técnicos previos. “Si se hace un trabajo juicioso de planeación es posible tener la primera línea antes de 2020 y se reducen los costos y el tiempo de construcción”.

El debate apenas se inicia y, aunque en principio no hay mucha discusión en torno al eje central del debate (la construcción de la obra), empiezan a salir diferencias que con el paso de la campaña se irán ahondando: financiación, articulación con el tren de cercanías, etc.

Por otro lado, el Gobierno Nacional también arranca pisando duro en la campaña, al hacer valer su interés en la obra justo cuando comienzan a aparecer los candidatos para suceder a Moreno, el alcalde que alcanzó el cargo gracias a la promesa de la construcción del metro y que, como van las cosas, está cada día más lejos de alcanzar a poner la primera piedra de la misma.