El negocio de ser candidato

Según una encuesta de CNN, el empresario lidera las preferencias de los votantes republicanos con el 19% de la intención de voto.

Que Donald Trump, el famoso millonario del copete pelirrojo y dueño de Miss Universo, se vaya a convertir en el próximo presidente de Estados Unidos suena imposible. Sin embargo, la última encuesta revelada por la cadena de televisión CNN demuestra que la idea no es tan descabellada. Trump es uno de los candidatos favoritos de los republicanos, con el 19% de apoyo popular.

Según analistas, su campaña en contra del presidente Barack Obama le está dando réditos. Y no sólo políticos. Muchos cuestionan la veracidad de sus intenciones y se inclinan por verlo como un negociante que sabe convertir la política en dólares. Es, al fin y al cabo, un hombre de negocios, una máquina de hacer dinero.

Trump pone en tela de juicio la ciudadanía americana de Barack Obama y vuelve añicos sus políticas y a aquellos que las apoyan. “No es la estrella más brillante del planeta”, dijo recientemente sobre el actor Robert de Niro, luego de que lo criticara por reiterar que Obama no nació en Hawái sino en África. “Si lo que Trump dice fuera cierto, Obama no podría ser presidente de Estados Unidos”, sostuvo de Niro. El magnate revivió un debate que se creía sepultado y lo convirtió en el epicentro de su campaña.

Trump copió el estilo de Sarah Palin de hacer política: no esconde sus intereses en el petróleo de Irak: “Necesitamos apoderarnos de los pozos de petróleo”, ha dicho. Califica a los chinos como “nuestros enemigos”. Pasó de defender la libertad del aborto a criticarla. El cambio —o la inconsistencia— ha sido una constante en su vida. Fue miembro del Partido Demócrata en 2001; pero en 2004 y 2008 anunció intenciones de convertirse en candidato a la Presidencia por el Partido Republicano; en 2008 apoyó la candidatura de John McCain. “Soy tan independiente que voto por la persona, no por el partido”, explicó. Y desde 1990 ha financiado candidaturas de ambos bandos: desde los demócratas Ted Kennedy, John Kerry y Hillary Clinton hasta los republicanos George W. Bush y Rudolph Giuliani. Trump, el cuarto de cinco hijos, descendiente de una familia alemana, es extravagante y millonario. Jamás se ha tomado una gota de alcohol, dice. Ha escrito nueve libros. Le tiene pavor a los gérmenes y por eso no le da la mano a la gente. La revista Forbes indica que posee una fortuna de US$2,7 billones  y pasó de ganarse US$50.000 por capítulo de El Aprendiz a US$3 millones actualmente. Los que lo critican aseguran que su ambición lo está llevando a un falso interés por la Presidencia. Lo que quiere Trump, afirman, es ruido, que significa rating, que produce millones y millones de dólares.

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