El peor día de Samuel Moreno

Ministerio Público lo acusa de no actuar con diligencia en obras de la malla vial y Transmilenio.

El alcalde Samuel Moreno estaba en su tradicional consejo de seguridad de los martes, esta vez en la Universidad Minuto de Dios, cuando recibió a través de celular la peor noticia de su vida: el procurador Alejandro Ordóñez anunció en rueda de prensa la suspensión por 90 días del mandatario bogotano. Moreno quedó estupefacto. Suspiró y colgó.

Aunque no lo vinculó directamente con hechos de corrupción ni mencionó el llamado cartel de la contratación, el jefe del Ministerio Público señaló que Moreno violó la confianza de la ciudadanía e incurrió en omisión al no actuar con diligencia para evitar que la ciudad perdiera millonarios recursos en tres casos puntuales de obras públicas: contratos de malla vial, la fase III de Transmilenio y valorización.

Ante semejante noticia, el alcalde convocó de urgencia al gabinete distrital, que en menos de una hora apareció para ofrecerle su solidaridad. Pero mientras sus subordinados lo recibían entre aplausos y una que otra lágrima en la Alcaldía, la suspensión de Moreno se convirtió en una bola de nieve pronto alimentada con peticiones de renuncia desde todos los sectores. Y, antes de que cayera la tarde, derivó en un hecho que hasta hace una semana era improbable: el Polo Democrático, partido que lo llevó a las urnas, le pidió también que se aparte del cargo para encarar su defensa ante los estrados de manera personal. Como lo habían solicitado Antanas Mockus, del Partido Verde; Germán Varón, de Cambio Radical; Juan Lozano, del Partido de la U; Simón Gaviria, del Partido Liberal, e Iván Cepeda, Carlos Vicente de Roux y Wilson Borja, del mismo Polo Democrático. Como lo demandó hace medio año el exsenador Gustavo Petro, la presidenta del partido, Clara López, reconoció que el Polo debe partir cobijas con Moreno.

Una decisión que lo deja en aprietos, pues el alcalde acababa de anunciar públicamente —sin aceptar contrapreguntas de los periodistas— que acataba la suspensión de la Procuraduría y prometía rebatirla con todas las herramientas jurídicas posibles: un recurso de reposición ante el Ministerio Público y una acción de tutela para garantizar su derecho al debido proceso y a la defensa.

Moreno insiste en que no fue él, sino el exalcalde ‘Lucho’ Garzón, el que adjudicó la fase III de Transmilenio, y que el procurador le formuló cargos que no están comprendidos dentro de sus funciones como alcalde mayor. Básicamente dice que el Estatuto de Bogotá es un régimen especial que deja en manos de los representantes legales de las entidades las responsabilidades de los contratos, a diferencia de lo que ocurre con otros burgomaestres.

Y mientras Moreno se defendía ante los micrófonos, el presidente  Juan Manuel Santos tuvo que apresurarse a nombrar como alcaldesa encargada a la ministra de Educación, María Fernanda Campo, al menos mientras el Polo Democrático envía la terna de candidatos de los cuales el presidente seleccionará a la persona que terminaría el período de Moreno.

Pero más allá del debate político en torno a la suspensión de Moreno, que algunos consideran exagerada por cuanto los hechos de los que se le acusa no alcanzan a ser faltas gravísimas —la Procuraduría no ha dicho que sea corrupto, sino que falló en el cumplimiento de su deber—, sus efectos inmediatos pueden leerse desde tres ángulos.

El primero es que lleva a su máxima expresión la crisis política de la capital del país, agudizada ya por el carcelazo a Iván Moreno (hermano del alcalde), la destitución del excontralor Miguel Ángel Moralesrussi y del exrepresentante Germán Olano y la vinculación de otros miembros del gabinete a las pesquisas por el llamado cartel de la contratación, caso en el que los contratistas del Grupo Nule pasaron de acusados a acusadores. No hay que olvidar que fueron ellos quienes pusieron en aprietos al gobierno distrital al asegurar que desde allí recibieron presiones para pagar comisiones a cambio de negocios.

El segundo es que con el relevo obligado en la Alcaldía (la suspensión de Moreno es prorrogable por otros tres meses) se precipita el inicio de una campaña electoral en la que el Polo Democrático se vislumbra como el principal damnificado, mientras todas las otras tendencias políticas procuran acomodarse en lugares de privilegio de cara a las votaciones de octubre. Eso significa que a partir de ahora se dinamizarán los procesos de alianza y quienes hoy aparecen como indecisos, pronto estarán postulando sus candidaturas.

Hay una puja por alcanzar la Alcaldía para lo que resta del actual período, pero se abre una más grande por el premio gordo, que es el derecho a gobernar la ciudad durante los próximos cuatro años. Para la primera sigue la incertidumbre. Ni siquiera Carlos Gaviria, el hombre a quien hasta sus competidores políticos consideran como un roble moral del Polo, acepta terminar el mandato de Moreno. Para lo segundo, lo mejor de la competencia comienza ahora.

Finalmente, la medida de Ordóñez podría convertirse en una estocada definitiva contra una de las castas políticas más tradicionales del país desde mediados del siglo XX. Con perfiles incluso presidenciales, pese a los cuestionamientos de algunos sectores dentro del mismo Polo Democrático, Iván y Samuel Moreno se habían convertido en dos de los dirigentes con más proyección en ese colectivo político. Hasta antes de que Ordóñez los suspendiera, se decía incluso que perpetuarían las banderas de la vieja Alianza Nacional Popular (Anapo) y el legado de su abuelo, el expresidente Gustavo Rojas Pinilla.

Pero suspensión no es sinónimo de condena y a esa esperanza se aferra Samuel Moreno en la dura batalla jurídica que emprendió desde cuando recibió la llamada que el martes lo dejó sin palabras.

Contratos en veremos

La suspensión del alcalde Samuel Moreno podría dejar en vilo millonarios contratos que la administración debía adjudicar antes de finalizar el año. El panorama es aún más preocupante si se tiene en cuenta que la ciudad está ad portas de un proceso electoral.

Algunos de los megacontratos en juego son:

-La licitación del Sistema Integrado de Recaudo (Sirci), considerado como el cerebro del Sistema Integrado de Transporte. La concesión se hará por 16 años en los que el administrador elegido para el recaudo, tendrá que manejar cerca  de $200 mil millones anuales. Su adjudicación se planea para mediados de junio.

-La licitación para la adjudicación de recolección, barrido y limpieza de la ciudad (a la que ya se le han hecho varias modificaciones), se concedería en junio. El contrato, que representa la posibilidad de transformar el manejo de las basuras en la capital, es de $2.3 billones.

-La construcción de Transmilenio por la séptima, paralizada luego de que el presidente Juan Manuel Santos pidiera hacer los estudios necesarios para evitar un colapso vial en Bogotá.  

 - La accidentada licitación del Metro de Bogotá por $5 billones.

 - La licitación de las autopistas urbanas que se entregaría antes de terminar el año y en la que se invertirían cerca de US$1 millón sólo en la primera fase.

El caso de 1992

Hace 19 años, en marzo de 1992, el entonces alcalde de Bogotá Juan Martín Caicedo Ferrer tuvo que apartarse del cargo para responder a un proceso por presuntos malos manejos de auxilios en los que estaban involucrados un alto número de concejales de la ciudad. La denuncia fue interpuesta por el entonces candidato a la alcaldía Carlos Alonso Lucio. El alcalde Caicedo fue entonces procesado por el delito de peculado por apropiación. En su reemplazo asumió por algunos meses Sonia Durán de Infante. Años después, Caicedo Ferrer fue absuelto por la Corte Suprema.

Cronología

2010

Junio. Caracol Radio revela una grabación entre el excongresista Germán Olano y Miguel Nule, que compromete al excontralor Miguel Ángel Moralesrussi por supuestas exigencias de comisiones a los contratistas de la fase III de Transmilenio en la calle 26, con lo que estalla el escándalo del llamado carrusel de la contratación en Bogotá. La Procuraduría anuncia investigaciones.

Octubre. Una comisión del Polo Democrático, conformada por Gustavo Petro, el concejal Carlos Vicente de Roux y el senador Luis Carlos Avellaneda, denuncia irregularidades en la adjudicación de contratos con la participación del senador Iván Moreno Rojas. El alcalde Samuel Moreno califica las denuncias como persecución a su familia.

Noviembre. Miguel, Guido y Manuel Nule se convierten en testigos claves del proceso al solicitar el recurso jurídico del principio de oportunidad a cambio de  beneficios judiciales.  Las declaraciones de los Nule involucran al senador Iván Moreno, al excontralor Miguel Ángel Moralesrussi y a la exdirectora del ID,U Liliana Pardo.

2011

Marzo. El excontralor Miguel Ángel Moralesrussi y el exsubdirector técnico del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Inocencio Meléndez, son enviados a prisión por concusión en hechos relacionados con el llamado carrusel de la contratación. A la exdirectora del IDU Liliana Pardo Gaona se le otorga casa por cárcel por ser madre cabeza de familia.

Mayo. El excongresista Germán Olano se entrega a las autoridades después de que la Corte Suprema de Justicia ordenara su captura por supuestamente  gestionar coimas en el llamado carrusel de la contratación. El senador Iván Moreno es capturado para que rinda indagatoria.

Reacciones

‘‘Moreno haría bien en renunciar a la Alcaldía. No acepto ser parte de una terna para reemplazarlo”.Carlos Gaviria 

‘‘Ojalá el Polo presente una buena terna para que la crisis que viene para el partido no sea tan profunda”. Carlos Vicente de Roux, representante del Polo

‘‘La decisión de la Procuraduría es previsible y buena para Bogotá. El alcalde tuvo una actitud de omisión frente a la corrupción en el Distrito”. Gustavo Petro,   excandidato a la Alcaldía

Exalcaldes opinan

Enrique Peñalosa/Exalcalde de Bogotá

“Es lamentable para la ciudad que esto ocurra. Carlos Gaviria y Carlos Vicente de Roux son buenos candidatos”.

Antanas Mockus/Exalcalde de Bogotá

“Es sorprendente la suspensión del alcalde. El procurador actúa de manera diligente y acorde con la justicia. La renuncia de Moreno sería una reacción noble”.

Jaime Castro/Exalcalde de Bogotá

“Para reemplazar al alcalde Samuel Moreno, el presidente Juan Manuel Santos debería escoger a una persona que pertenezca al mismo partido”.

Luis Eduardo Garzón/Exalcalde de Bogotá

“Una de las mejores opciones para conformar la terna de candidatos es Carlos Gaviria, un hombre que me genera confianza en términos de ética”.

 

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