El placer del tono subido

La actriz colombiana Ximena Erazo interpreta a este personaje creado por Pedro Almodóvar en los 80 y que muchos consideran su álter ego femenino.

Lo que más le aburre a Patty Diphusa es que la realidad intente imitar al porno. No son palabras vanas, son las opiniones de una especialista en el comportamiento humano durante sus momentos de máxima excitación. “Yo soy una sex symbol internacional, o una estrella mundial del porno, como ustedes quieran llamarlo”, dice este personaje que apareció en el placentero escenario de los mortales como pieza fundamental de La Luna, un suplemento de lectura que se distribuía en plena década del 80 con el diario El Mundo, de España.

En sus inicios, Patty Diphusa no tenía rostro. No lo necesitaba. Con su cuerpo como gran máquina de producir placer, era suficiente. Luego, el imaginario colectivo se encargó de diseñar cada rasgo hasta que completó su figura de arriba abajo. A muchos les fue suficiente con decir que se trataba del álter ego femenino de su creador, Pedro Almodóvar, y con eso la llenó de características fisionómicas del director. El interior nunca fue motivo de disputa, pues ella expresó una y mil veces no complicarse con conceptos extraños como el espíritu o el alma.

“A Patty Diphusa lo que le interesa es vivir la vida. Amo de ella que tiene una sed de vivir impresionante. Es arriesgada y un personaje que se atreva a hacer, ya tiene un valor adicional para mí. Es una mujer auténtica”, comenta la actriz Ximena Erazo, la encargada de representar a este personaje con el que se revive el formato de la fotonovela porno.

El director Leonardo Petro compró los derechos para Colombia de este monólogo de Almodóvar y, de una vez, le creó a Patty Diphusa un ambiente de barra o bar con pequeñas mesas redondas y lámparas elaboradas a partir de botellas de plástico. En este escenario, Ximena Erazo tiene la oportunidad de transformarse en una diva amoral, neurótica y sobreactuada.

Sin embargo, su desparpajo debe parecer natural y por eso a la actriz, además de aprenderse la letra y tratar de reflexionar sobre las características del personaje, también le ha tocado improvisar. “Yo estoy viva en el escenario y si se cae algo al suelo, yo debo utilizarlo como creo que lo haría el personaje porque no puedo hacer que pase desapercibido, como actriz no puedo obviar esas cosas. El público no me lo perdonaría”, dice Ximena Erazo todavía con el poco pero brillante vestuario de Patty Diphusa.

Addy Posa y Mari Von Etica son las mejores amigas de la estrella porno. Con ellas va y viene de las grandes rumbas de Ibiza, en su compañía hace los planes más divertidos y también son la materia prima de sus historias porque a ella le encanta revelar las intimidades ajenas, pero no se siente tan cómoda al hacer alusión a situaciones propias.

“A ella le toca fingir, Patty Diphusa vive de ser un personaje público y de protagonizar el momento en el que está. Ella se vuelve loca con el artificio”, asegura Ximena Erazo, quien no confiaría en alguien como su personaje, aunque sí le gustaría conocer a alguien con las agallas para decir que la actualidad es el arte de actuar y sostener que la realidad es una copia barata del porno.

Patty Diphusa. En temporada de miércoles a sábado, 8:00 p.m. Casa del Teatro Nacional, Carrera 20 N° 37-54. Tel.: 5 93 63 00 y www.tuboleta.com.

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