El Polo Democrático no encuentra candidato para Bogotá

Por lo menos nueve han sido los nombres que se han barajado sin que hasta el momento haya una aceptación.

Sumido en una profunda crisis por culpa del escándalo de la contratación en que se vieron envueltos dos de sus fichas políticas para mostrar, el alcalde Samuel Moreno y su hermano, el senador Iván Moreno; y con Clara López como alcaldesa encargada tratando de recomponer toda esa imagen negativa que arrastra desde que estalló dicho escándalo, el Polo Democrático sigue desesperadamente buscando a alguien que se le mida a ser su candidato para la Alcaldía de Bogotá en octubre próximo, sin que haya –al menos hasta el momento- humo blanco.  

Son varios los nombres que se han tanteado y los mensajes que desde la colectividad se han enviado. En la lista de a quienes el Polo les ha ofrecido la candidatura aparecen Carlos Gaviria Díaz, Jorge Robledo, Germán Navas Talero, Tarsicio Mora, Carlos Bula, Orlando Herrán, Piedad Córdoba y Cecilia López Montaño. Hasta la misma Clara López estuvo en la baraja, pero se hizo a un lado al aceptar reemplazar al suspendido Samuel Moreno.

El meollo del asunto es que o unos estaban inhabilitados por ser actualmente congresistas –caso Robledo y Navas Talero- o los que sí podían dijeron que no. Carlos Gaviria, por ejemplo, uno de los que primero estuvo en la lista, le pidió incluso a los encuestadores que no lo tuvieran en cuenta y declaró enfáticamente: “Yo estoy en este momento en un plan totalmente distinto y no está dentro de mi proyecto de vida aspirar a ningún cargo ni de designación, ni de elección popular”.

Después, cuando el Polo abrió las inscripciones para ver quién quería ser el candidato, aparecieron los nombres de Carlos Bula, exministro de Estado y exsecretario del partido, y Orlando Herrán, empresario del sector transporte. Dos precandidaturas que, con el paso de los días, se fueron apagando hasta quedar en nada. Supuestamente, desde abril pasado, el Comité Ejecutivo de la colectividad iba a definir la estrategia a seguir para escoger el candidato entre los dos, pero hoy ni ellos mismos andan en campaña ni se ha dicho nada.

Hace unas dos semanas, se puso a rodar el rumor de que se le pediría a la exsenadora liberal Piedad Córdoba asumir la candidatura, a pesar de estar impedida por pesar sobre ella una sanción de la Procuraduría que la inhabilita por 18 años para ocupar cargos públicos. Se dijo que, teniendo en cuenta que dicha sanción fue apelada y en la actualidad la Corte Constitucional revisa una tutela que busca tumbarla, de ser resuelta pronto, se le abriría el camino a la excongresista. Pero todo eso se quedó en lo que comenzó: un simple rumor.

Y ahora aparece el nombre de Cecilia López Montaño, exsenadora también liberal. Ayer, según reveló el portal La Silla Vacía, hay un sector del Polo interesado en que ella sea su candidata a la Alcaldía de Bogotá, entre ellos el exconcejal Carlos Romero, esposo de Clara López. “Hemos estado en conversaciones con un sector del Partido Liberal que no quiere apoyar a David Luna, y en estas conversaciones se propuso a Cecilia López como candidata”, contó el mismo Romero. Pero la excongresista respondió inmediatamente: “No, no me lanzo por Bogotá”, dijo. Y agregó: “Si llego a jugar en política, sería para la Presidencia en 2014, jugaría a ese nivel”.

Se ha hablado también de Tarsicio Mora, actual presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), pero éste no ha dicho nada al respecto. Y hasta un grupo de dirigentes de menor rango en la colectividad plantearon respaldar a Gustavo Petro, quien decidió armar tolda aparte en su movimiento ‘Progresistas’ y a quien muchos ven como el responsable de la debacle que se vive, por sus denuncias sobre el carrusel de la contratación. Claro que Petro ya les dijo que con el Polo ‘ni pío’.

Así las cosas, todo apunta a que el principal partido de la izquierda democrática en Colombia, el de los dos millones 600 mil votos en las elecciones presidenciales de 2006, el que ha gobernado la capital del país durante los últimos ocho años, podría no tener candidato para los comicios de octubre, o si lo tiene, podría no ser propio. Porque los únicos caminos que se vislumbran son: o apartarse de la puja electoral aduciendo un proceso de reflexión interna ante el lío en que lo metieron los hermanos Moreno (Samuel e Iván) o pegarse a la falda del candidato de otro partido, como ya hizo la U con Enrique Peñalosa, el aspirante de los verdes. Falta ver si hay alguien interesado en recibir el respaldo de un partido desprestigiado y del que nadie quiere saber, al menos en lo que tiene que ver con Bogotá.