El 'promotor' de los 'paras'

El exsenador de Santander Luis Alberto Gil fue destituido e inhabilitado por 20 años por sus vínculos con las Auc.

El exsenador Luis Alberto Gil tuvo vínculos directos con el bloque central Bolívar de las Autodefensas y durante sus dos períodos como congresista promovió y auspició a este grupo paramilitar. Así lo comprobó la Procuraduría General de la Nación, que por estos hechos decidió destituir e inhabilitar para ejercer cargos públicos por 20 años al político santandereano.

El Ministerio Público encontró pruebas suficientes de que Gil fue ayudado política y económicamente por los paramilitares para llegar por primera y segunda vez al Congreso en los períodos 2002-2006 y 2006-2010.

En su fallo de 70 páginas, la Procuraduría agregó que como congresista Gil ayudó al grupo paramilitar durante todo el proceso de desmovilización a sacar adelante varios beneficios para que se sometieran a la justicia. “El apoyo concedido por el grupo paramilitar al exsenador se le entregó con la finalidad específica de tener al congresista de su lado y, por supuesto, con ocasión exclusiva del cargo y las funciones que ostentaba”, dice la providencia del ente disciplinario.

La Procuraduría aseguró que el exsenador se convirtió en vocero político e instrumento de los paramilitares, que además se reunió en reiteradas ocasiones con el jefe del bloque central Bolívar, Iván Roberto Duque Gaviria, alias Ernesto Báez, y que estos encuentros no fueron contra su voluntad, sino todo lo contrario. Encuentros promovidos por Báez para consolidar políticamente su grupo ilegal y, movidos por Gil, para llegar al Congreso.

El Ministerio Público afirmó que “la relación entre el grupo ilegal y el político no fue circunstancial ni mucho menos coyuntural, y que, en cambio, tenía la intención de durar por lo menos el tiempo suficiente para que uno y otro salieran beneficiados como así se dio”. Gil fue reelegido en su cargo y el bloque central Bolívar pudo continuar sus acciones criminales, a pesar de que supuestamente se había desmovilizado junto con los demás bloques de las Autodefensas.

En el Congreso, afirma la Procuraduría, Gil “abusó de su cargo y se olvidó de su función para trabajar no por el bien común, sino por medidas que ayudaran al grupo paramilitar a fortalecerse y a crecer estratégicamente”. Aseguró, además, que Gil no hizo sino ayudar al proyecto expansionista paramilitar. “Las Autodefensas tenían la costumbre de apoderarse de una zona a través de las armas y luego fortalecer su poder mediante lo que ellos denominaban ‘bases sociales’, que no eran sino su expresión política representada en juntas de acción comunal, concejales, diputados y, por último, congresistas de la región como Gil, que defendieran sus intereses”.

El tema de los nexos de Gil con ilegales estuvo sobre el tapete desde su llegada al Congreso, pues sus rivales lo señalaban de repartir caudales de dinero. En 2006, el hoy ministro del Interior, Germán Vargas, entonces director de Cambio Radical, denunció públicamente que Gil hacía campaña con una mochila llena de plata en efectivo.