El referendo del suspenso

La diferencia entre el “sí” y el “no” es mínima para aprobar una reforma a la justicia. En máximo 10 días se sabrá la verdad.

Ahora mismo, Ecuador es un país dividido en dos. Después de un festejo prematuro de lo que se suponía iba a ser una victoria avasalladora del presidente Rafael Correa en el referendo de reforma a la justicia, la expectativa reina en todas las provincias. Aunque no sea definitivo, la cercanía entre el “sí” y el “no” por ahora es tenue, de empate técnico podría decirse, cuando el escrutinio apenas supera el 40% de los votos.

El Consejo Nacional Electoral de Ecuador tendrá 10 días para emitir el resultado oficial de la consulta popular. Si bien en los 10 puntos que conforman el referendo el “sí” tiene la ventaja, lo corto en las diferencias (sólo en dos de las 10 preguntas que se formularon el “no” está a más de cinco puntos porcentuales del “sí”), los resultados hasta ahora son muy lejanos al 65% en favor del gobierno que vaticinaba la firma encuestadora Santiago Pérez, tres horas después de que el sábado se cerraran las urnas.

“Parece claro que la gente asumió la votación como si se tratara de un apoyo o un rechazo hacia el presidente Rafael Correa. Sus seguidores seguramente marcaron “sí” en todos los puntos sin detenerse a pensar cuál era el contenido, y sus opositores hicieron lo propio. Es la única versión que puede explicar por qué los márgenes de diferencia son tan similares en los 10 puntos”, analiza Fernando Carrión, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

La votación del referendo, lo que el gobierno formuló para salir de la crisis judicial del país (el sistema de justicia ecuatoriano está en crisis, eso dice la posición oficial) abarca desde la creación de un Consejo de Judicatura de transición con participación del Ejecutivo y pasan por la tipificación del delito de enriquecimiento ilícito para capitales privados, establecen un Consejo de Regulación para los medios de comunicación y prohíben matar animales en espectáculos públicos; se ha convertido en el segundo round Correa-oposición desde que llegó al poder en 2007.

El primero fue favorable al mandatario, cuando en 2008 consiguió con el 64% de los votos favorables aprobar la reforma que le entregó la posibilidad de ser reelecto en las próximas elecciones. Sin embargo, en este momento, “Correa necesita relegitimar su liderazgo después de la rebelión policial del 30 de septiembre del año pasado. Probablemente gane esta vez, pero la diferencia será muy corta y probablemente al final le preocupará que la oposición haya crecido tanto como para que ahora sea necesario esperar hasta el final para declararse vencedor”, puntualiza Carrión.

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