El rol de los gobiernos en la poscrisis

Los países con mercados emergentes tienen grandes desafíos en cuanto a infraestructura, educación y seguridad social para su creciente clase media.

En vista de la velocidad en la que se está moviendo el escenario económico mundial, los 110 gobiernos de países en vía de desarrollo – identificados como emergentes por la Organización de la Naciones Unidas- tienen claro que deberán asumir precisamente un papel más activo en la forma en la que manejan sus economías, lo que los impulsará a construir alianzas estratégicas con el sector privado, como está ocurriendo en Colombia con proyectos agrarios en diversas zonas del país.

Ernst & Young, compañía consultora, desarrolló un estudio en el que se evalúa la manera como han respondido ante la crisis económica algunos de los países en crecimiento más representativos del mundo como China, Brasil, Egipto y Colombia, entre otros, al lado de las naciones desarrolladas.

En la investigación se encontraron cinco tendencias económicas generalizadas que surgieron después de la crisis: reequilibrar las finanzas, ampliar las prestaciones sociales, incurrir en más gastos por el envejecimiento de la población, gobiernos más participativos en las economías de sus países y la búsqueda de cooperación privada local e internacional.

Conforme a lo pactado en la Cumbre del G-20 del año pasado -realizada en Toronto, Canadá-, la directriz de las economías desarrolladas quedó enmarcada en reducir los gastos con un objetivo: disminuir el déficit antes del año 2013 y, además, estabilizar la deuda pública antes de 2016, pues solo entre 2006 y 2009, el total de la relación entre la deuda y el PIB de los mercados desarrollados pasó del 80% al 95%. Para 2011, se calcula que excederá el 100% y, de acuerdo con el Deutsche Bank, en 2020 podría alcanzar el 133%.

Esta reducción es también enfocada al recorte de sus fuerzas laborales y de salarios. En el caso de Estados Unidos, Francia, Italia y Grecia, se ha ampliado la edad de pensión, reforma al sistema que el gobierno colombiano quiere dar trámite.  

En cuanto a los países emergentes, el estudio recomienda que aquellos que tengan mercados con superávit, “necesitan aumentar el gasto social en pensiones, asistencia en salud e infraestructura, mejorar la eficacia de su administración fiscal e invertir en infraestructura, telecomunicaciones, transporte, educación y vivienda. Las alianzas público - privadas (APP) pueden llegar a ser importantes vehículos de inversión en estos mercados”.

Por otra parte, el envejecimiento de la población y el incremento en los flujos de inmigración plantean nuevos retos para las economías. Para los países desarrollados, según Standard & Poor’s, el gasto público promedio relacionado con la edad -incluyendo salud, pensiones y el desempleo-, se prevé que aumentará del 17% del PIB (2010) al 27% (2050), mientras que en  los mercados emergentes se pasará de un 11% al 17%.

A su vez, los altos niveles de migración transfronteriza pueden suministrar una fuerza de trabajadores jóvenes a economías más envejecidas, pero también crean una mayor necesidad de infraestructura pública en materia de vivienda, educación pública y seguridad. Entre 2003 y 2009, más del 60 % del crecimiento de la población en las 29 naciones más desarrolladas del mundo se originó debido a la migración, según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo de las Naciones (OCDE).

De acuerdo con el estudio, los gobiernos cada vez más son más activos en las economías de sus naciones. “Una enorme cantidad de la riqueza sigue concentrada bajo el control del Estado a través de los fondos soberanos (SWF por sus siglas en inglés). En esta época una empresa estatal no significa que sea ineficiente. Debe pensarse en una empresa de rápido crecimiento, respaldado por un inversionista con bolsillos muy profundos. Las empresas de propiedad estatal son cada vez adquisitivas, mientras que con una mayor estabilidad y transparencia, son cada vez más atractivas para los empleados e inversionistas”.

Por último, la investigación concluye que las economías desarrolladas tienen que ahorrar más y gastar menos para poner sus finanzas en orden. Mientras que los principales mercados emergentes tienen que reducir su dependencia de las exportaciones y estimular más la demanda interna, también surge la necesidad de un crecimiento económico más rápido, impulsando nuevas tendencias de proteccionismo en el comercio, así como con planes de estímulo.

El trabajo desarrollado por Ernst & Young recomienda combinar la dedicación del sector público en satisfacer los requisitos de los ciudadanos, con las ventajas de costos y desempeño del sector privado. “Por ejemplo, en los mercados emergentes, estas alianzas aportan conocimientos avanzados, sin poner en riesgo una pérdida de control gubernamental sobre cómo se utiliza la tecnología. Al mismo tiempo, el hecho de que las operaciones sean ejecutadas por una entidad privada con ánimo de lucro, evita los problemas que pueden surgir de posibles ineficiencias del gobierno”.

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