El sabor de un buen 'Liso'

Las jornadas de trabajo son largas y cuando llega la noche todos agradecemos poder olvidarnos por un rato de Falcao, ‘Bolillo’ y el resto de los muchachos de la tricolor para disfrutar una buena cena.

Claro que aquí, en el Litoral argentino, sería imposible hacerlo sin la compañía de un buen ‘Liso’.

¿De qué se trata esta opción ineludible en Santa Fe? Así bautizaron los lugareños a la tradicional medida de cerveza de barril, que se sirve en un vaso que oscila entre los 15 y 20 centímetros de longitud con apenas dos dedos de espuma.

Y, obvio, no hay descanso antes, durante y después de los partidos de la Copa América. En especial, en el Polo Cervecero del país, que comprende el Patio Cervecero, un restaurante con las mejores opciones gastronómicas, la Casa de la Cervecería, donde funcionaba el museo que contaba la historia de la cerveza en la región, y la planta de la Cervecería Santa Fe, que desde 1912 produce 3.240.000 hectolitros por año y fue fundada por  Otto Schneider, un patriarca alemán que llegó a este rincón del territorio gaucho en el nacimiento del siglo pasado. 

En el Patio, justamente, se vibra al ritmo de los partidos con  las pantallas gigantes ubicadas en el centro de un salón que puede albergar 800 personas. Por aquí se observaron, además de argentinos, a paraguayos, ecuatorianos, y colombianos, claro. Inundando sus paladares con el sabor de una cerveza que se toma como agua mineral mientras se disfruta de la pelota. Y por supuesto, lo gozó este enviado –tranquila, Olguita–, tiempo antes de empezar a escribir estas crónicas.