El sueño de una casa propia

El 4 de marzo de 2011 fue el día más importante y emotivo en la vida de Olga Santamaría, una mujer que a sus 51 años veía perdida la oportunidad de tener una casa propia para ella y su hija de 19 años.

Ese viernes Olga salió rumbo al trabajo, como de costumbre, a las 5 y 30 de la mañana. Trató de escapar a los trancones bogotanos, tomó taxi en vez de bus y prefirió no almorzar con el fin de hacer sus diligencias en menor tiempo. Así podría volver a su casa a ponerse un atuendo más elegante y aplicarse un poco de polvo y labial, porque la ocasión lo ameritaba.

 Ella es la única mensajera de la Marroquinería Mario Hernández. Y mientras sus días transcurrían entre rutas de buses, largas filas de pagos de servicios, bancos y oficinas, ella imaginaba con construir su hogar en un pequeño lote, que había comprado 20 años atrás en la ciudad. “Ya había perdido las esperanzas hasta que en septiembre del año pasado don Mario Hernández me llamó a su oficina y me dijo: ‘Olguita, póngase pilas porque firmé un trato con Colsubsidio y usted y otros empleados pueden tener casa propia’ ”. Entonces Olga inmediatamente puso en venta su lote. Con el dinero que le dieron por el predio, los casi $6 millones que le proporcionó su jefe y el crédito de la caja de compensación, pudo comprar un apartamento en el que no sólo vive con su hija, sino con sus padres.

De acuerdo con Mario Hernández, dueño de la empresa marroquinera que lleva su nombre, “el aspecto de construir vivienda con integralidad nos reafirma tres secretos para ser exitosos: dirección, motivación y pasión. Es así como para poder tener un producto de lujo necesitamos que todo sea de lujo: cómo vive la gente, cómo los tratamos, cómo están sus hijos, cómo es el ambiente de su casa, de las oficinas y la fábrica”. Además agregó: “Espero que en tres o cuatro años todos mis empleados tengan su casa”. En 2010, la empresa donde trabaja Olga dispuso de 27 subsidios para ese mismo número de empleados, por un total de $200 millones. En 2011 la ayuda será para 30 personas, equivalentes a $250 millones.

Alejandro Fajardo Pinto, jefe de la División Comercial de Colsubsidio, asevera: “Estudios que hemos realizado en las diferentes empresas que se han aliado con nosotros comprueban que la competitividad de las compañías mejora cuando los trabajadores son más productivos y esto es el resultado de empleados que disfrutan de una calidad de vida enfocada a su bienestar y el de sus familias”.

Olga cumplió su anhelo. Cambió la habitación arrendada en la que vivía, en el barrio Los Cerezos (Bogotá), por un apartamento en la urbanización Sendero de Ipanema, proyecto de Colsubsidio en la localidad de Kennedy.

PepsiCo lanza programa deportivo
Hijos de empleados de PepsiCo de la planta de producción de Funza (Cundinamarca) y niños de las comunidades aledañas a ésta, podrán ser parte del programa En Familia Muévete PepsiCo, el cual ha tenido una inversión de más de US$170.000 dólares.

La iniciativa consiste en crear escuelas deportivas para promocionar el bienestar y fomentar el talento de los niños y jóvenes de la zona a través de la práctica de deportes como fútbol y baloncesto.

Dicho programa se desarrolla en convenio con la Fundación Deportiva del Real Madrid (Revel).