El universo de la empresa Barça

Uno de los mejores administradores y líderes mundiales, hombre de negocios, estratega y visionario, reveló el secreto de cómo se consolidó el que es considerado el mejor equipo del mundo.

Joan Laporta sonríe. Lo hace una y otra vez. Se ajusta la corbata, vigila el reloj y abrocha los dos botones de su traje de corte europeo. Pasa su mano por la solapa y la lleva hasta su cabello. Es perfeccionista. Cuidadoso. Verifica que todo esté en su lugar. Lo hace tras la seguidilla de empresarios que le piden autógrafos, fotos, consejos... “Soy conocido gracias a jugadores como Messi, como Xavi, como Iniesta, pero yo no soy famoso”, dice.

Y tiene razón. Laporta no convierte goles en el Nou Camp, no es el ganador del Balón de Oro, no ha sido transado en millones de euros y tampoco es el técnico del equipo de fútbol que la próxima semana disputará en Inglaterra la final de la Liga de Campeones de Europa. Desde el escritorio, fue el artífice de que el Fútbol Club Barcelona, tras ganar todas las copas posibles de su deporte, sea considerado el equipo más importante del mundo. Es líder, empresario, administrador y visionario. Laporta, el hombre de negocios tras el exitoso modelo del Barca.

Invitado por Foros El Espectador y ante un auditorio de más de 1.000 personas en la Cámara de Comercio de Bogotá, entre los que se encontraban dirigentes deportivos, empresarios, funcionarios públicos, técnicos, deportistas y hasta cazatalentos del fútbol, Laporta, minuto a minuto, como en un partido de fútbol, contó la estrategia que le permitió sacar al club catalán de una crisis financiera con déficit de 73 millones de euros en 2003 y llevarlo a registrar cifras a final de 2010 tan positivas como que los ingresos del club fueron de 430 millones de euros, con 1.500 trabajadores para cada vez que hay un encuentro.

“El Barça es más que un club”

El expresidente del Barca detalló que desde el inicio de su presidencia siempre se pensó en que la estrategia estaba basada en las siguientes jugadas: una imagen del club multinacional y no sólo local; un gasto menor que el ingreso; una reducción salarial compensada con variables sujetas a partidos ganados; una filosofía de juego estructurada en la Masía (cantera); una decisión clara de construir el equipo competitivo; una posibilidad de aprovechar de la mejor forma los 98.000 asientos del estadio; una forma de aumentar sus seguidores; una construcción de marca que fuera atractiva para los patrocinadores y, tal vez lo más importante para conservar la esencia del club, una cercanía con la comunidad y los socios que siempre los habían apoyado.

Y lo logró. 175.000 socios tiene hoy el Barça; de los 98.000 asientos, 85.000 son de abonados; el tiquete de la silla más cara está en 1.000 euros; con la compra de jugadores como Ronaldiho, Rafa Márquez, Eto’o, Henry o Keita, entre otros, lograron internacionalizar la marca; consolidaron un equipo en el que más del 50% venía de la base y vio cómo la cantera era prioridad sobre la cartera. Consiguieron un contrato de 140 millones de euros al año por derechos audiovisuales y pusieron la marca de la Unicef en su camiseta, con lo que lograron mayor reconocimiento mundial.

Así el negocio fluyó y los ingresos globales fueron evidentes: 26% viene de los abonados y socios, 38% de los medios, 27% de mercadeo y publicidad y 9% de los traspasos de los jugadores. “Hoy el Barca es una marca mundial. Tenemos 51 millones de aficionados en América, 43 millones en Europa, 122 millones en Asia, 7,8 millones en España, lo que suma algo más de 220 millones en todo el mundo. Y eso se traduce en ingresos”.

Y en audiencias, los partidos del Barcelona en la Liga de Campeones los ven 220 países, 580 millones de personas, les hacen 700 millones de resúmenes, la página web tiene 5 millones de visitas y las redes sociales cuentan más de 1’500.000 seguidores.

Además, 2 millones de personas van al estadio cada año a visitar su museo y comprar recuerdos, cuentan con 250 patrocinadores divididos por niveles. “Cuando negociamos con Nike, que fue el mejor acuerdo en dinero, nos dio 50 millones de euros para la fundación, para que siguiéramos desarrollando proyectos humanitarios. Y lo hicieron porque la marca Unicef, que estaba en la camiseta, no le hacía sombra a su marca”, detalla Laporta.

“Messi es el mejor jugador de la historia”

A pesar de su apretada agenda, Joan Laporta tuvo tiempo para hablar de Lionel Messi y de la final de la Liga de Campeones de Europa, el 28 de mayo, entre Barcelona y Manchester United.

“Messi es una mezcla entre Johan Cruyff y Diego Maradona, es el mejor futbolista de la historia”, señaló el dirigente catalán, para quien “Barcelona ganará la Champions porque tiene mejor conjunto y mejores individualidades que el Manchester, aunque en una final cualquier cosa puede pasar”.