Elecciones bajo amenaza

Partidos y organizaciones electorales piden a autoridades ser más activas en la seguridad.

La incertidumbre se ha apoderado de los candidatos para las elecciones regionales de octubre ante las crecientes amenazas, atentados y asesinatos en su contra. Tal es la preocupación que los dirigentes de los partidos políticos y las organizaciones de seguimiento electoral reclaman una actitud más activa de parte de los organismos de seguridad del Estado para que los comicios se puedan llevar en calma y que quienes piensan participar no tengan que desistir por las amenazas contra su vida.

Aunque los ministros del Interior y Justicia, Germán Vargas Lleras, y de Defensa, Rodrigo Rivera, han asegurado que el Estado garantiza las condiciones de seguridad para las elecciones, los hechos de violencia contra los candidatos son cada vez más recurrentes: esta semana fueron asesinados los aspirantes a la alcaldía del municipio de Campamento, Antioquia: Guillermo Roldán, del Partido Conservador, y Donay Correa, de la U.

No se trata de hechos aislados, como lo han señalado las autoridades. De acuerdo con la información que maneja la Misión de Observación Electoral (MOE), en lo corrido de 2011, se han presentado amenazas de muerte contra 19 candidatos y dirigentes políticos, 14 asesinatos y 6 atentados. Un balance nada alentador de 39 actos violentos.

Al respecto, la directora de la MOE, Alejandra Barrios, manifestó que “resulta muy preocupante, porque los hechos se empezaron a presentar desde el momento en que aún estábamos hablando de precandidatos y faltan varios meses para las elecciones. Las autoridades deben consolidar esquemas de seguridad muy rápidamente y hablar de forma muy seria con los partidos y candidatos para garantizar su labor en las campañas. Los debates deben hacerse en el escenario de las ideas y no partiendo de la eliminación del otro”.

Precisamente, el presidente del Partido Conservador, José Darío Salazar, reclamó seguridad para las elecciones: “Le pido al Gobierno y en especial a las Fuerzas Militares que se garanticen las condiciones, porque esto genera zozobra, no sólo para los candidatos sino para la sociedad civil, que empieza a sentir temor de participar. En el caso del asesinato de los candidatos en Antioquia, entre ellos uno del partido, el ministro Rodrigo Rivera, debe responder por lo que está sucediendo, explicar qué está pasando y generar dispositivos de seguridad”.

Ante este reclamo, el ministro de Defensa respondió que “este tema es de toda nuestra preocupación, ya salió una comisión rumbo a Antioquia para adelantar una investigación minuciosa de los móviles de los asesinatos. Me preocupa que estos dos candidatos estaban vinculados en el ‘Plan Padrino’ que les permite pedir el acompañamiento de la Policía, pero no lo hicieron, y esta es una zona de clara influencia del Frente 36 de las Farc”.

Rivera, ante las inquietudes generalizadas por las amenazas contra los candidatos, aseguró que se están reforzando en todo el país los operativos de seguridad,  en estrecha coordinación con el Ministerio del Interior, que tiene la responsabilidad concreta de los esquemas individuales.

Por su parte, el ministro del Interior y Justicia, Germán Vargas Lleras, aceptó la gravedad de los hechos: “Estos candidatos nunca pidieron protección, no sabíamos que la situación de vulnerabilidad era tan grave. Sabemos  que el frente 36 de las Farc los retuvo y los asesinó sin piedad el mismo día en el que este grupo terrorista está solicitando reiniciar diálogos. Por eso expreso un total rechazo al asesinato de dos personas inocentes que estaban manifestando una aspiración para alcaldía”.

Pese a las manifestaciones de preocupación y rechazo de los miembros del Gobierno, y de su compromiso de tomar medidas, los dirigentes políticos y organizaciones de seguimiento electoral exigen resultados. Juan Lozano, presidente del Partido de la U, reclamó al Ejecutivo “que aplique todos los mecanismos que tiene a su disposición para reforzar el personal de seguridad, garantizar la vida de los candidatos y la neutralidad del debate, para que no se altere la voluntad popular por la fuerza de las balas”.

Lo cierto es que ya son 14 las personas que tenían alguna aspiración electoral para los comicios de octubre próximo que han sido asesinadas. Lo que se demuestra es que guerrilla, bandas criminales, narcotráfico y delincuencia común quieren influir en el poder local y regional. Las alarmas están prendidas porque, según algunos dirigentes políticos, pareciera que lo están logrando con sus armas.

Candidatos víctimas, ver infografía aquí

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