En ausencia de acuerdo el Congreso de EE.UU. considera un "plan B"

El plan del Senado podría también incluir reducciones de gastos de 1,5 billones de dólares en 10 años.

Las escaramuzas sobre el incremento del techo de la deuda federal estadounidense continúan en los próximos días con las primeras votaciones en el Congreso, pero ante el bloqueo de las negociaciones los legisladores consideran un "plan B" para evitar un cese de pagos, a dos semanas de la fecha límite del 2 de agosto.

A pesar de las advertencias emitidas la semana pasada por las agencias calificadoras, de la presión ejercida por China, de los avisos de la administración contra un "Armageddon" en caso de moratoria por parte del Estado Federal, los dos campos aún no logran llegar a un acuerdo.

El lunes, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, aseguró sin embargo que se llegará a un acuerdo político antes del 2 de agosto y que se evitaría un default. "Nadie se va a hacer el tonto sobre ese tema", declaró a la cadena CNBC, reiterando que una cesación de pagos sería "catastrófica" para el país.

En el Senado, el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, decretó este lunes que la cámara alta permanecerá en sesión "todos los días, incluidos sábado y domingo (...) hasta que el Congreso apruebe un proyecto de ley que impida a Estados Unidos eludir sus obligaciones".

Ante el bloqueo, Reid y su colega republicano Mitch McConnell intentan una operación de último momento para lograr una fórmula aceptable para ambas partes.

Este "plan B" acordaría al presidente el poder de aumentar el techo de la deuda en 2,5 billones de dólares en tres etapas, hasta el año próximo. Pero dejaría exclusivamente al mandatario la responsabilidad política de la decisión.

El plan del Senado podría también incluir reducciones de gastos de 1,5 billones de dólares en 10 años, medidas sobre las cuales un acuerdo parece surgir entre los dos campos.

Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró que el presidente continúa "exhortando a un acuerdo lo más amplio posible" y que quiere asegurarse de que existe "un plan de repliegue" como el del Senador McConnell.

Esta solución podría ser considerada a mediados de la semana.

Pero antes, el martes, la Cámara de Representantes se pronunciará sobre la última propuesta de los republicanos, un texto intutulado: "Reducir, llegar al límite, equilibrar". Es probable que este texto, que ilustra la visión minimalista del Estado que tienen los republicanos, sea rechazado por el Senado de mayoría demócrata.

Este texto impondría una enmienda a la Constitución estadounidense para que el presupuesto federal sea equilibrado. Únicamente tras la adopción de esta medida, que debe ser aprobada por los 50 Estados, y por una importante mayoría del Congreso, los republicanos aceptarían aumentar el límite de la deuda.

El fracaso previsto de esta iniciativa simbólica, no hará más que subrayar el abismo que existe entre los demócratas -que reclaman una política de reducción del déficit basada en más ingresos fiscales- y los republicanos, que no quieren escuchar hablar sobre aumentos de impuestos, ni siquiera limitados a los más pudientes.

La Casa Blanca aumentó la presión el lunes advirtiendo que el presidente Barack Obama opondría su veto a esta propuesta, en el caso altamente improbable de que el Senado lo apruebe.

Los puentes no están cortados entre la Casa Blanca y los republicanos: el presidente de la Cámara, John Boehner, y el jefe de la mayoría, Eric Cantor, se reunieron de forma discreta con Obama el domingo, informó el lunes un portavoz de Boehner. Pero no se logró avance alguno.

"Logramos avanzar" afirmó sin embargo el presidente Obama en breves declaraciones a los periodistas.

Según un sondeo CBS News publicado el lunes, 71% de los estadounidenses desaprueba la manera en la que los republicanos manejan las negociaciones. Los demócratas registran un resultado negativo de 58%.

Desde mediados de mayo, la deuda federal estadounidense, de 14,3 billones de dólares, alcanzó el límite máximo autorizado, un problema que el Tesoro no puede evadir eternamente y que necesita un aumento del techo legal aprobado por el Congreso.

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