En el nombre de las artes

El gaitero Juancho Nieves y la compañía de danza Azoé triunfaron en el nuevo encuentro que engalana la ciudad.

El gran Juancho Nieves puso a cantar a sus mujeres, las gaitas, y a su Tribu Barají en el Claustro de Santo Domingo; de la Plaza de la Merced a la Plaza de la Proclamación, en el Centro Histórico, en la ciudad llovieron máscaras de colores y la compañía “Ay Macondo Teatro” entró en escena. Así arrancó esta semana el I Festival Internacional de Artes Escénicas del Caribe, que culminará mañana enlistado como otro evento de gran convocatoria, de los tantos que cada semana se realizan en Cartagena de Indias.

Un nuevo festival que, esta vez, responde al sueño de la exministra de Cultura Araceli La Chica Morales y la documentalista y socióloga Gloria Triana, quienes sumaron esfuerzos en el colectivo ImaginAcción (Corporación Cultural del Caribe), una agencia de servicios culturales que acaba de pasar la prueba con su más grande proyecto.

Para la muestra varios botones: el Teatro Negro de Barlovento (Venezuela), el Conjunto Floklórico Nacional (Cuba) y el Teatro Sonrisitas (República Dominicana), todos respetados representantes de las artes escénicas en el continente, son los invitados de lujo que se animaron a bautizar la primera edición del encuentro, que contó también con la participación nacional de El Colegio del Cuerpo, el Conjunto Folclórico Nacional Ekobios, el Sexteto Tabalá (de Palenque), el performance Vale Copa, entre otros.

El maestro cordobés Juancho Nieves (Juan Carlos Nieves Oviedo), su esposa, la cantante Ángela Jiménez, y su proyecto musical Tribu Barají presentaron la propuesta Su Majestad, la Gaita, un experimento en el que llevan cerca de 12 años y que consiste en usar este instrumento como eje principal de la orquesta.

Algunas calles del centro histórico amurallado se engalanaron con el desfile de todos los grupos de danzas, músicas y teatro, en un minicarnaval que terminó en la Plaza de la Proclamación con la presentación de una compañía. Y, quizá, quienes concentraron buena parte de la atención de los asistentes al festival fueron los miembros de Azoé Danza, con la obra El cazador solitario, que llegó hasta el apartado colegio Comfamiliar de San José de los Campanos.

Se trata del proyecto caleño de la bailarina y coreógrafa Adriana Miranda y del productor Andrés Becerra, quienes crearon la compañía en la que participan bailarines con y sin limitaciones físicas. “Para Azoé Danza el arte de la danza debe trascender el aspecto estético y, sin olvidarse de la belleza implícita del movimiento, llegar hasta nuestro inconsciente colectivo generando transformaciones”, explican sus líderes. En ese sentido, la obra El cazador solitario trata de los seres que jamás están satisfechos y de noche salen a cazar sin saber con certeza lo que buscan. Ellos llegaron hasta la barriada de desplazados en la que viven más de 20.000 personas como muestra del nuevo festival que estrena La Heroica y que, según la exministra Araceli Morales, una de sus organizadoras, tendrá muchas más ediciones.