Ensayos generales, la cuenta atrás de la boda de Guillermo y Kate

La abadía de Westminster amaneció con sus puertas cerradas al público, para establecer la zona de seguridad, las flores y las sillas.

Los últimos ensayos generales para la boda el viernes en la abadía londinense de Westminster y en otros lugares emblemáticos de Londres calentaron hoy la cuenta atrás de la esperada boda el viernes del príncipe Guillermo y Kate Middleton.

Londres amaneció con un desfile de los integrantes de la caballería real, vestidos con sus uniformes de gala, que recorrieron el Mall, cruzaron el arco de la Guardia de Caballería y pasaron frente a los edificios de Whitehall -sede del Gobierno-, antes de llegar a la parte sur de la plaza del Parlamento.

La banda de música participó, pero no tocó dada la temprana hora en la que se realizó el ensayo del desfile.

Horas después, ensayó su maniobra la cuadrilla de aviones de la RAF que sobrevolará el palacio de Buckingham tras la boda.

Un Spitfire, un Hurricane y un Lancaster ensayaron la formación de vuelo conocida como “Memorial de la Batalla de Inglaterra”, con la que saludarán a los recién casados, tras lo cual se producirá el sobrevuelo 30 segundos después de dos Tornados y dos Typhoons, que realizarán la formación “Windsor”, en honor a la familia real.

En las próximas horas está previsto también un ensayo general de la música que se interpretará durante la boda, y el jueves será el turno de los religiosos que oficiarán la ceremonia y de los periodistas que estarán en el interior de la abadía.

La abadía de Westminster amaneció con sus puertas cerradas al público, a 48 horas de la boda, para instalar las cámaras de televisión, establecer una zona de seguridad y colocar los adornos florales y las sillas en las que se acomodarán los invitados.

Habrá un gran despliegue televisivo, para un evento con una audiencia prevista cercana a los 2.000 millones de personas, y estrictas medidas de seguridad, ya que entre los 1.900 invitados hay numerosos jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo.

En las próximas 48 horas se instalará además la alfombra roja por la que caminará la novia hacia el altar, junto a su padre, y por la que saldrán del templo los recién casados.

En la abadía trabajan a contrarreloj los organizadores del evento, que comenzaron a instalar más de cuatro toneladas de decoraciones arbóreas, con media docena de arces silvestres ingleses y dos carpes, un género de árbol emparentado con el avellano.

En la noche del martes llegaron a la abadía los seis arces, de 15 años de antigüedad y media tonelada de peso cada uno de ellos, que lucirán durante la boda decorados con cintas púrpura.

Con un costo aproximado de 50.000 libras (56.000 euros o 82.000 dólares) , la ornamentación creará el efecto de que los invitados y los novios caminan a través de una frondosa “avenida natural”.

Los árboles, colocados en grandes macetas a lo largo del pasillo central de la abadía, evocarán el pueblo natal de la novia, Bucklebury, en el condado de Berkshire (sur de Inglaterra) , donde la familia Middleton tiene una casa situada en una avenida de robles que conmemoran la visita de la reina Ana en el siglo XVII.

Por expreso deseo de la novia, las flores que colmarán Westminster serán de especies autóctonas del Reino Unido.

Habrá Sellos de Salomón, una planta de florecillas blancas traída de Sandringham, en el condado de Norfolk, que “simboliza la confirmación del amor”; azaleas, “el símbolo chino de la feminidad”, y lilas, que “representan el primer amor”.

El primer ministro, David Cameron, aprovechó su habitual comparecencia semanal en el Parlamento para desearle a la pareja “una larga y feliz vida juntos”, al igual que el líder de la oposición, el laborista Ed Miliband, que se casa el mes que viene.

Sus comentarios fueron reflejo del ambiente colectivo de celebración que se vive en el Reino Unido, algo a lo que contribuyó también que el grupo extremista musulmán que amenazaba con manifestarse durante la boda anunciara hoy que no lo hará por temor a convertirse en el objetivo de agresiones.

En una improvisada rueda de prensa frente a Westminster, Abu Abbas, portavoz del grupo Musulmanes Contra Cruzados, expresó su preocupación sobre la seguridad de sus seguidores y pidió a los musulmanes que no participen en las celebraciones.

Pero lo que más preocupa a los organizadores y a los miles de personas que estarán en la calle para seguir la boda es la lluvia.

Este mes de abril está ya en los registros como uno de los más soleados de la reciente historia del Reino Unido, pero la previsión del tiempo para el viernes hace aconsejable el uso de paraguas.

Los servicios meteorológicos están pronosticando lluvia para las primeras horas de la mañana del viernes en el centro de Londres, unas precipitaciones que escamparán momentáneamente antes de dar paso a chubascos aislados a lo largo de la jornada.