"Es el inicio del retorno"

De uniforme y con la bandera venezolana, el presidente apareció junto a sus hijas en el balcón del Palacio de Miraflores para saludar a sus seguidores.

La avenida Urdaneta, en donde queda ubicado el Palacio de Miraflores, estaba a reventar. Desde las primeras horas de la mañana, miles de seguidores del presidente Hugo Chávez llegaron a este céntrico lugar de Caracas para saludarlo luego de su sorpresivo regreso al país, el lunes en la madrugada. El mandatario venezolano estuvo casi un mes en Cuba luchando contra un cáncer que le detectaron en un absceso pélvico, del que fue operado en dos oportunidades. “Cuídate, cuídate”, estalló en un solo grito la calle cuando Chávez apareció en el balcón a las 5 y 30 de la tarde, vestido de uniforme militar, con la bandera venezolana en la mano y acompañado por sus dos hijas.

“Estoy seguro de que ustedes comprenden las dificultades de esta batalla. Que nadie vaya a creer que ya mi presencia aquí este día 4 de julio significa que ganamos la batalla. No. Hemos comenzado a remontar la cuesta, a vencer el mal que se incubó en mi cuerpo quién sabe por cuántas razones, pero tendremos que seguir un estricto plan médico”, dijo.

Muy animado, pero visiblemente debilitado, Chávez contó que vivió horas muy difíciles y reveló detalles de su enfermedad. Les dijo a sus seguidores, la mayoría al borde del llanto, que el día 20 de junio se le extrajo el tumor cancerígeno y estuvo en cuidados intensivos hasta el día 24 como consecuencia de esa intervención. “Pero mi cuerpo está respondiendo al tratamiento. Este es el inicio del retorno, les juro que ganaremos esta batalla. Viviremos y venceremos (...) recuperé la fuerza mínima necesaria para estar en Venezuela el 5 de julio, fecha en que el país celebra el Bicentenario de su Independencia. Yo no podía faltar”, aseveró.

Cuando el país apenas salía de la conmoción que causó la noticia de su enfermedad y sin una fecha de regreso clara, el presidente llegó sorpresivamente la madrugada del lunes (2 de la mañana) al Aeropuerto de Maiquetía, en Caracas, donde fue recibido por su hermano, Adán Chávez, el vicepresidente, Elías Jaua, y su canciller, Nicolás Maduro. Según los rumores, el mandatario habría regresado a Venezuela por cuenta de las profundas divisiones en su entorno, que se agudizaron durante su ausencia. De hecho, lo primero que hizo fue reunirse con su equipo de gobierno. “El presidente reorganizará a su equipo de trabajo para la nueva etapa que viene”, aseguró sin dar más detalles el vicepresidente Jaua, sin referirse a los cambios que se avecinan en el gobierno. También confirmó que el mandatario presidirá un consejo de ministros desde Caracas estos días.

Según revelaron varios medios de comunicación venezolanos, la ausencia de Chávez profundizó las peleas en el seno del PSUV, que incluso habría comenzado a disputarse una eventual sucesión presidencial. “La llegada sorpresa de Chávez envía dos claros mensajes: que no hay sucesión ni a corto ni a largo plazo y que sin él no hay revolución”, explicó Tomás Martínez, analista de la Universidad Central de Caracas.

Chávez anunció que no podrá presidir las celebraciones de los 200 años de la Independencia hoy, pero dejó claro que seguirá llevando las riendas del poder. Así lo explica la historiadora Marta Solano: “Chávez seguro recordó durante sus días de tratamiento en Cuba la experiencia del presidente Cipriano Castro (1908), quien enfermó y viajó a Alemania para someterse a una cirugía y luego fue derrocado por su hombre de confianza, Juan Vicente Gómez, quien se quedó en el poder 27 años. Castro nunca pudo volver”.

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