'Es necesario fomentar el ahorro'

Gloria Grandolini, directora del organismo para México y Colombia, aconseja mayores inversiones en educación y transporte.

Colombia se está convirtiendo en un destino atractivo para los inversionistas extranjeros. El boom económico que viene experimentando desde hace un año, basado en la explotación minera y petrolera, añadido al crecimiento de 4,3% del PIB en 2010 y la obtención del grado de inversión por cuenta de la calificadora de deuda Standard & Poor’s, ha propiciado que más capitales sigan aterrizando en el país.

Pero en medio de la euforia, una voz llama a recuperar la cordura. Se trata de Gloria Grandolini, presidenta del Banco Mundial para México y Colombia, quien, más allá de unirse al carrusel de alabanzas por los resultados financieros, prefiere señalar las bondades del ahorro.

“La regla fiscal es una medida sobresaliente. Es el rumbo que el país debe seguir: dejar a un lado el crecimiento basado en el crédito y darle un impulso al ahorro, que está en niveles muy bajos”, afirmó, y agregó que más allá de reconstruir la infraestructura destruida por el impacto de la ola invernal, el Gobierno debe realizar fuertes inversiones en educación que fomenten tasas de crecimiento más altas y sostenibles en el futuro.

Por lo pronto, el organismo multilateral sigue creyendo que Colombia cerrará 2011 con un crecimiento del 4,6% en su economía. Pero Grandolini también advierte que el buen ritmo se mantendrá si el país fomenta la productividad industrial y, más allá de reconstruir la infraestructura averiada, realiza cambios logísticos en el transporte para darles más vida a las exportaciones.

“Hay que aceptar que el bajo nivel de la tasa de cambio es una consecuencia de haber hecho las cosas bien en el terreno económico. El país debe acostumbrarse a vivir con una tasa real más baja y centrarse en aumentar la productividad”, comentó.

Las relaciones entre el Banco Mundial y la Casa de Nariño son óptimas. Según cifras del organismo, Colombia es su séptimo cliente (ver gráfico) y cerrará el año fiscal 2010 (que concluye el próximo 30 de junio) con préstamos aprobados por US$300 millones. Una cifra baja pero entendible, si se tiene en cuenta que en los años de transición presidencial se aplazan las decisiones de endeudamiento.

“Continuamos muy dispuestos a financiar los proyectos que Colombia nos presente en materia ambiental y social”, aseguró Grandolini, quien cree que en el próximo curso fiscal del banco los compromisos crediticios ascenderán a US$1.000 millones.

Actualmente, el Banco Mundial ha liberado fondos para la recuperación del río Bogotá, la construcción de macroproyectos de vivienda y sistemas integrados de transporte, el mejoramiento de la educación rural y el fomento de la ciencia, entre otros.

Sin embargo, el seno del organismo decidió que continuará liberando recursos para la construcción del metro en Bogotá. “Aunque hay fondos disponibles, no financiaremos ningún otro tipo de trabajo de diseño hasta que no haya claridad y no tengamos instrucciones directas tanto del Gobierno central como de la Alcaldía”, señaló Grandolini, quien se mostró confiada en que durante los próximos cuatro años Colombia adquiera nuevos compromisos por US$3.000 millones.

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