"Es una zona de guerra"

Se trata, según las autoridades, del tornado más destructivo que se ha registrado en Estados Unidos desde la década del 50.

Un mes después de que una serie de tormentas dejara 354 muertos en el sureste de Estados Unidos, un tornado arrasó Joplin, una ciudad en el estado de Misuri, en el centro del país,  y dejó al menos 89 muertos, varios heridos y una estela de destrucción. Los equipos de rescate trabajan en busca de personas atrapadas en sus casas, haciendo uso de antorchas mientras oyen los llantos de algunos de los atrapados.

Este tornado fue calificado como el más violento de los 46 registrados por el Servicio Meteorológico Nacional en siete estados el domingo. “Es una zona de guerra”, dijo a la AFP Scott Meeker, del diario The Joplin Globe. “Tenemos cientos de heridos que están siendo atendidos en el (hospital) Memorial Hall, pero se vieron rápidamente superados y se quedaron sin suministros, por lo que abrieron una escuela local como centro de atención de los damnificados”, afirmó Meeker.

La Casa Blanca señaló en un comunicado que el presidente Barack Obama, quien comenzó en una gira por Europa, está al tanto de la devastación causada y de las tareas de socorro. “El presidente recibió varias actualizaciones sobre los daños del tornado durante el vuelo. Dio instrucciones a su personal para mantenerlo actualizado y permanecer en estrecha coordinación con autoridades estatales y locales de ahora en adelante”, dijo el comunicado.

“Michelle y yo enviamos nuestras más profundas condolencias a las familias de todos aquellos que perdieron sus vidas en los tornados y por el mal tiempo que afectó a Joplin, Misuri, así como a las comunidades de todo el Medio Oeste”, dijo Obama desde el Air Force One.

En Joplin, las personas seguían hurgando entre los escombros en busca de amigos, familiares y vecinos después de que la tormenta destruyera innumerables edificios y dejara automóviles aplastados.  Llamas y humo negro salían de los escombros de casas destruidas y el agua brotaba de las tuberías rotas mientras los conmocionados sobrevivientes revisaban los daños. Jeff Law, de 23 años, pudo refugiarse de la tormenta en un sótano, pero quedó abrumado por lo que vio cuando salió.

“He vivido en este barrio toda mi vida, y yo no sabía dónde estaba”, dijo Law al diario Springfield News-Leader. “Todo estaba irreconocible, completamente irreconocible. Es como Armagedón”.

El gobernador de Misuri, Jay Nixon, declaró el estado de emergencia y activó las tropas de la Guardia Nacional. “Estas tormentas han causado extensos daños en Misuri y continúan amenazando vidas y propiedades”, dijo en un comunicado. Nixon advirtió que las tormentas no han terminado aún e instó a los habitantes a mantenerse alertas.