Escuela de Río de Janeiro en donde ocurrió matanza reabrió sus puertas

El reinicio de las clases depende de evaluación de psicólogos.

La escuela pública Tasso de Silviera de Río de Janeiro, en la que hace once días un exalumno asesinó a tiros a doce niños y dejó heridos a otros doce, reabrió sus puertas para una parte de los estudiantes, pero el reinicio de las clases aún depende de una evaluación de psicólogos.

Una pequeña parte de los escolares volvió este lunes a la escuela que fue palco de la mayor matanza ocurrida en un centro educativo en Brasil, pero apenas para actividades recreativas y culturales y por pocas horas.

El regreso de todos los 1.150 alumnos de la institución se realizará gradualmente esta semana pero a todos se les ofrecerán apenas actividades lúdicas, principalmente poesía y pintura, y ayuda psicológica.

"La normalización de las actividades lectivas es nuestra mayor preocupación, pero apenas lo haremos cuando, con la ayuda de psicólogos, sintamos que tanto estudiantes como educadores están preparados para reiniciar las clases", dijo el director de la escuela pública en el barrio de Realengo, Luis Maduck.

La secretaria de Educación de la ciudad de Río de Janeiro, Claudia Costin, que acudió hoy a la escuela para apoyar el reinicio de las actividades, garantizó que el centro educativo contará con psicólogos en tiempo permanente para ayudar a alumnos y profesores.

Costin, tras una reunión con un grupo de padres de familia, dijo que la alcaldía atenderá la mayoría de las reivindicaciones de los responsables de los alumnos, entre estas, la designación de psicólogos para que trabajen en la escuela.

La alcaldía también aceptó reforzar la puerta del centro educativo con guardias municipales, la instalación de una pequeña enfermería, la contratación de inspectores y la oferta de ayuda especial para los alumnos en los que se note un comportamiento atípico influenciado por la matanza.

Según la dirección de la escuela, al menos veinte alumnos pidieron transferencia para otros centros educativos debido a que alegan no tener condiciones emocionales para volver a la escuela en la que ocurrió la tragedia.

Los padres de los alumnos que pidieron transferencia aseguran que los menores están traumatizados y que algunos dicen que no quieren volver a estudiar.

Las puertas de la escuela fueron reabiertas tras permanecer once días cerradas y luego de que un grupo de exalumnos y voluntarios pintara de blanco los muros de la institución.

La dirección de la escuela también realizó obras para derrumbar las paredes de las dos salas en las que el asesino concentró su ataque y convertirlas en un amplio salón que será destinado a una biblioteca.

El múltiple crimen, sin antecedentes en Brasil, ocurrió el pasado 7 de abril en esta escuela pública de Realengo, un humilde barrio en la zona oeste de Río de Janeiro.

El múltiple asesinato fue perpetrado por Wellington Menezes de Oliveira, un exalumno de 23 años que, aparentemente desequilibrado, ingresó en la escuela con dos revólveres y asesinó a balazos a doce escolares y dejó heridos a otros doce, para luego suicidarse ante la llegada de la policía.

El autor del crimen, según vídeos y cartas que dejó en su residencia, y que han sido divulgadas en los últimos días por la prensa, dijo haber actuado en represalia al acoso escolar, del que fue víctima.
 

Temas relacionados

 

últimas noticias