'Estábamos aislados en Soacha'

Los problemas de movilidad en Bogotá obligaron a Didacio Hernández, gerente general de Espumados S.A., a invertir $10.000 millones para trasladar su sede a El Salitre.

Los constantes problemas de movilidad en Bogotá se convirtieron en la piedra en el zapato para la compañía Espumados, que al verse aislada en Soacha (Cundinamarca), desplazó su centro de negocios al sector de El Salitre, debido a su cercanía con entidades financieras, áreas comerciales y también con el aeropuerto Eldorado.

Didacio Hernández, gerente general de Espumados S.A., le contó a El Espectador que en este cambio se invirtieron $10.000 millones, sumados a optimizacíón de la infraestructura física y tecnológica de la firma. Confió en que al final de 2011 la compañía crezca 10% en comparación con el año pasado.

¿Por qué se vienen para la zona de El Salitre?

Llegó un momento en que encontramos una falencia y es que nos quedamos aislados en Soacha del centro de operaciones de los negocios. Sin que Soacha sea lejos, el problema de movilidad se vuelve un lío. Encontramos que menos clientes querían ir allí.

Luego llegó una estrategia de buscar un punto llamado Centro de Negocios de Espumados S.A., para estar cerca de la Avenida Eldorado y el aeropuerto, que son lugares de mucho desarrollo de negocios del sector financiero y comercial. Esto tiene un objetivo muy claro: tener un sitio donde los clientes, proveedores, sector de las finanzas y todo el entorno que interactúa con nosotros, tengan la posibilidad de encuentros más frecuentes.

 Espumados tiene en Soacha (Cundinamarca) sus centros de operación, comercialización, producción y parte logística. Además, en los últimos años la compañía ha generado un programa de inversión en infraestructura física, tecnológica, tecnología informática y comunicaciones.

Usted habla de inversiones en la cadena de producción…

La inversión de tecnología, producción, informática e infraestructura física asciende a $10.000 millones en los últimos cinco años. Ahí también estamos hablando del centro de negocios.

¿Cómo les ha ido en este año?

Este año cerramos el primer semestre con resultados relativamente buenos, teniendo en cuenta problemas como el invierno. Vamos a ver si en el segundo semestre hay una respuesta más positiva para crecer 10% en relación con 2010.

¿Cómo está el negocio de las espumas en Colombia?

En la fabricación de espumas textiles tenemos el 40% del mercado nacional. Nuestros clientes son las industrias que requieren espumas con formulaciones muy especiales, como el sector automotor, los muebles y el calzado. Un sinnúmero de industrias las requieren.

El otro 60% lo tiene gente con fabricación sin mucha tecnología, pero que de todas formas sale a vender sin muchos requisitos. Hay mucho ‘fabricante de cajón’ que participa del mercado.

¿Hay expectativas con otros posibles mercados?

Con los tratados de libre comercio los industriales tenemos que mirar hacia afuera en aras de aprovechar esas oportunidades que se van a dar. Estamos haciendo un trabajo de investigación y acompañamiento a nuestros clientes, quienes fabrican productos que van a ir afuera.