Estatutos opuestos

Las posturas entre Gobierno y Polo Democrático Alternativo, único partido de oposición en el país, son radicales. Financiación y espacios en los medios institucionales, los puntos de honor.

El ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, y el presidente del Polo Democrático Alternativo, Jaime Dussán, se reunieron con el fin de realizar el último esfuerzo para tratar de sacar adelante el estatuto de la oposición, que está en mora de ser tramitado por el Congreso desde hace 20 años, cuando fue promulgada la Constitución.

Aunque en el gobierno del presidente Juan Manuel Santos se han logrado acercamientos con el Polo Democrático que hasta hace algunos años eran impensables, la diferencia entre la propuesta del Ejecutivo y las solicitudes de la oposición son abismales. El Espectador tuvo acceso al borrador de estatuto que fue socializado y las posibilidades de un acuerdo se podrían calificar como remotas.

Tan radicales son las diferencias, que incluso Vargas Lleras abrió la posibilidad de que el estatuto no sea presentado a consideración del Congreso. “En la Mesa de la Unidad Nacional se señaló que es muy útil que el estatuto esté concertado con el único partido que hoy se ha decretado como de la oposición, de manera que llevar uno que no esté avalado por ellos le restaría mucha legitimidad”, dijo el ministro.

En el mismo sentido se expresó Dussán, quien afirmó que en caso de no llegar a un acuerdo, “el Polo Democrático Alternativo se marginará del tramité de esta iniciativa y, creo, no tendría ninguna legitimidad un estatuto de oposición que no cuente en su discusión con el único partido de oposición que tiene el país”.

Frente a la propuesta del Gobierno las diferencias no son de poca monta. En el Polo Democrático argumentan que en materia electoral es necesario que la oposición cuente, por derecho propio, con un magistrado en el Consejo Nacional Electoral (CNE), para garantizar su participación en los debates y decisiones que ahí se toman. El borrador del Gobierno señala, en el Artículo 11, que “si no logran obtener la elección de por lo menos uno de los candidatos postulados para el CNE, tendrán derecho a designar a un vocero que podrá participar en las deliberaciones y acceder a la documentación”. Sin embargo, se les garantiza el derecho al voto.

El tema presupuestal también ha generado evidentes divergencias. Señala Dussán que “es necesario que haya una mayor independencia que vaya más allá de los gastos de funcionamiento. Los partidos que forman parte de lo que el país conoce como la Unidad Nacional reciben cerca de $60 mil millones anuales y nosotros, que somos la oposición, sólo recibimos $3 mil millones”.

El acceso a los medios estatales de comunicación es uno de los puntos de honor dentro del debate en la construcción del estatuto. Para el Polo es clave contar con un espacio institucional similar al que tiene el presidente de la República con la trasmisión de los denominados Acuerdos para la Prosperidad.

La propuesta del Gobierno es radicalmente diferente: en el Artículo 9 del borrador se plantea que “cuando el presidente realice alocuciones relacionadas con las políticas de gobierno, tendrán derecho a cinco minutos para pronunciarse durante las próximas 48 horas y se podrá hacer uso de ese derecho sólo tres veces al año”.

Las garantías de seguridad para los militantes de los partidos de oposición es otro reclamo que hace el Polo. Dussán sostiene que no basta con que cuando se planteen riesgos o amenazas contra militantes del partido el Ministerio del Interior, de acuerdo con los estudios de riesgo, preste un dispositivo. “Es necesario que en el estatuto quede claro, que haya una norma con la cual podamos reclamar seguridad”, afirmó.

Frente a esta solicitud, Vargas Lleras reiteró que su despacho le pidió a la Policía Nacional una mayor celeridad con respecto a las peticiones que sobre seguridad y protección hicieron miembros del Polo Democrático.

Pero las diferencias van más allá. En el encuentro, Dussán le reclamó claridad al Gobierno frente a la declaración del presidente Juan Manuel Santos en la que manifestaba que en el país existe una mano negra de extrema izquierda representada en el terrorismo. “El presidente es el jefe del Estado y como tal no puede sólo hacer menciones. Él tiene que decirnos quién es el jefe de las manos negras, él tiene que saberlo”, reclamó Dussán.

Así las cosas, la óptica del Gobierno y la de la oposición sobre el estatuto son claramente diferentes y la posibilidad de un acuerdo de hoy a mañana 20 de julio, que empieza la legislatura, es poco probable.

La lista de la oposición

Con la advertencia de no participar en el debate del estatuto de oposición, el Polo Democrático Alternativo tiene un manifiesto de solicitudes que espera sean incluidas en el documento que el Gobierno contempla radicar en la legislatura que empieza.

1. Contar con un puesto, por derecho propio, en el Consejo Nacional Electoral.

2. Tener un miembro permanente que participe en la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores.

3. Contar con un presupuesto mayor para gastos de funcionamiento, similar al que tienen los partidos que forman parte de la coalición.

4. Espacios similares a los del Gobierno en los canales institucionales.

5. Cuando el presidente o alguno de los funcionarios del Gobierno hagan afirmaciones ofensivas contra la oposición, contar con un espacio idéntico para ejercer el derecho a réplica.

6. Que en el estatuto quedé claro que el Gobierno tiene la obligación de brindar garantías de seguridad para los militantes de los partidos de oposición.