Este sábado, primera noche de Los Nule en La Picota

En una casa fiscal fueron recluidos Miguel, Manuel y Guido Nule.

Este sábado hacia las 6:50 de la mañana, bajo un fuerte dispositivo de seguridad, agentes del CTI de la Fiscalía trasladaron a Miguel, Manuel y Guido Nule, al igual que a su socio Mauricio Galofre a la casa fiscal de la cárcel La Picota de Bogotá.

El traslado contó con 20 hombres del grupo especial de agentes del CTI quienes se movilizaron en cinco camionetas blindadas y dos motocicletas.

Según informó el Inpec, los cuestionados empresarios ingresaron a la cárcel hacia las 7:50 am., luego de que se les realizara la respectiva reseña y un examen médico de rutina, fueron recluidos en la casa fiscal en la que cumplirán la medida de aseguramiento impuesta por un juez de garantías en el proceso por el carrusel de las contrataciones.

Una comisión judicial concluyó que la casa fiscal donde fueron recluidos los Nule mientras culmina el proceso penal que se les adelanta como confesos autores del carrusel de contratación está adecuada en materia de seguridad.

Allí ya fueron instaladas mallas y modificadas condiciones infraestructurales para reforzar la seguridad de los empresarios que, según la misma Fiscalía, se encuentran sometidos crecientes amenazas contra su vida.

Los empresarios, a través de la firma Transvial, se hicieron al contrato de la Fase Tres de Transmilenio por más de 315.000 millones de pesos, del cual recibieron un anticipo cercano a los 85.000 millones que, al parecer, no fue invertido en la obra y que obligó a la aseguradora a cancelar la totalidad de los 69.000 millones que costaba la póliza de incumplimiento a favor del Distrito. 

Según el fiscal, los Nule adulteraban los balances financieros de sus empresas, llegando incluso a falsear documentos y libros de contabilidad, en el propósito de ocultar la necesidad de liquidez que aquejaba a gran parte de las firmas de su propiedad. La aparente solidez financiera de todas sus firmas, reflejó la investigación, obedecía a que adelantaban negocios de préstamo y otros mecanismos para mostrarse como oferentes sólidos económica y técnicamente, y así poder hacerse a otros contratos convocados por el Distrito.

Adicionalmente, el fiscal asignado al caso encontró que el trato preferencial que recibieron los empresarios en su calidad de contratistas estuvo precedido del ofrecimiento de dádivas o los compromisos que en ese sentido asumieron con funcionarios del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU.

Además de peculado por apropiación, la Fiscalía les imputó cargos a los cuatro indiciados por cohecho, falsedad en documento privado, fraude procesal y concierto para delinquir, punibles ante los cuales los empresarios se declararon inocentes.