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hace 1 hora

"Esto no es un tema de loquitos"

La senadora Gilma Jiménez responde las preguntas que algunos psiquiatras y expertos hacen a su propuesta y dice que aspira a que las máximas penas de hoy sean las mínimas de mañana.

Es difícil encontrar a alguien que no se indigne ni considere repugnante el abuso sexual contra menores de edad. De ahí el gran apoyo que ha recibido la senadora Gilma Jiménez en su cruzada para que en el país se abra la posibilidad de prisión perpetua para violadores.

Sin embargo, la desbordada emocionalidad con que se está asumiendo el debate está dejando ocultas algunas consideraciones importantes. La senadora responde en esta entrevista algunas de las preguntas que psiquiatras forenses y expertos se han planteado.

¿Parece que la violación estuviera adquiriendo una gravedad mayor que el asesinato?

Eso no es así. No han leído bien la propuesta después de cuatro años de largos debates. Se van a castigar hasta con cadena perpetua cuatro delitos: homicidio, violencia sexual en cualquiera de sus asquerosas manifestaciones, el maltrato severo y el secuestro y desaparición de niños.

¿En el caso de violación cómo sería la proporcionalidad de la pena?

Ese es el trabajo más importante que hay que hacer una vez el referendo sea votado. Creo que la posibilidad de prisión perpetua debe estar en relación con el daño que se le haga a la víctima. Uno de los primeros casos que conocí cuando empecé con este tema, fue el de una niña que un tío político intentó violar. No la penetró, pero la violentó sexualmente. Esa niña tenía 10 años. Desde entonces ha tenido tres intentos de suicidio. No todos los niños y niñas reaccionan de la misma manera.

En su opinión, ¿cuál es el origen de este comportamiento en un ser humano?

En todos estos años me he concentrado en las víctimas y no en los victimarios. Poco y nada me interesan. Obviamente soy profesional de áreas sociales, soy trabajadora social y tengo claro un escenario de causalidades múltiples. Pero me da temor caer en ese escenario y justificar lo injustificable. La otra excusa perfecta es que están enfermos. Pues seguramente tendrán alguna cosa, pero cuando se los gradúa de enfermos de entrada los están justificando.

Para los psiquiatras hay una diferencia entre el abusador que tiene una conducta reiterada y un agresor sexual circunstancial. ¿Que opina?

Reitero. Eso no está hecho en función de ellos, sino de los niños. La inmensa mayoría de violadores-asesinos-maltratadores de niños no son asaltantes de potrero como Garavito. Casi el 80% de los agresores son familiares y conocidos. Si atacó al niño porque se emborrachó, es candidato perfecto para la prisión perpetua exactamente, igual que si lo espera en la casa para ver abusar de él.

¿O sea que los dos merecen prisión perpetua?

Hay que sentarse a diseñar con mucho cuidado la reglamentación. Hay que graduar la pena. A lo que yo aspiro, y lo digo con claridad meridiana, es a que las máximas penas de hoy se conviertan en las mínimas del mañana.

Sin duda ha sido una lucha valiente de su parte, pero después de hablar con psiquiatras forenses, que trabajan tan cerca de este problema, tiene uno la impresión de que se está convirtiendo en un asunto moral, un problema que tiene otras causas más complejas.

Cualquier país del mundo, cualquier sociedad, que no convierta a sus niños y niñas en su principal capital social, es un país que está condenado a desaparecer. Es un asunto más de fondo que la sola violencia. Tiene un elemento moral, pero también de sostenibilidad de país.

Un psiquiatra dice: “se pretende curar con el encierro, leyes y medidas extremas que tampoco proveen una solución definitiva”.

La tendencia en el mundo es que los delitos que se castigan con mayor severidad son los que están relacionados con los niños. Es como un principio no negociable. El castigo existe en todas las sociedades civilizadas. es una forma de prevenir. Si tengo encerrado a un violador, estoy garantizando que no viole mientras está encerrado. Así de sencillo.

Supongamos que el proyecto se aprueba y en 10 años las tasas de violación son las mismas. ¿Reconocería que se equivocó en la solución?

Estoy segura de que si los colombianos salen a votar ese referendo va a cambiar la sociedad para siempre en relación con los niños. Ya hemos dado un paso gigantesco. Rompimos el silencio. Antes a nadie le importaba.

¿Qué psiquiatras forenses la han asesorado en esto?

He hablado con muchos terapeutas, psicólogos forenses. Pero es que no es un tema de loquitos. Es un tema de sociedad. Sobre lo que está bien hecho y lo que está mal hecho. Pensemos en función de los niños, no de ellos.

Pero no parece que uno elija convertirse en violador de niños. Hay causas incluso genéticas detrás de este comportamiento.

Entonces si eso es así hay que crear clínicas especializadas para que duren toda su vida encerrados. Porque no podemos exponer la integridad de niños por cuenta del asunto biológico.

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